05 de Agosto del 2020

Puebla se convierte en la CDMX: inseguridad, ambulantes, tráfico y ahora smog

Por Osvaldo Macuil / /

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¿En qué clase de Ciudad de México se ha convertido Puebla? Paulatinamente la Angelópolis se ha mimetizado en la capital del país. El tráfico en horas pico es insoportable. La inseguridad se ha disparado exponencialmente. Los ambulantes se han adueñado de las calles. Y por si eso no fuera suficiente, se declaró una contingencia ambiental por los altos índices de contaminación. Ya solo falta que las quesadillas las vendan sin queso.

La contaminación ya era una bomba de tiempo que tarde o temprano explotaría en Puebla. Por años, la política ambiental ha sido nula y eso se ha conjugado con los malos hábitos de las personas que nos les importa tirar basura en la calle y de las empresas que prefieren dar mordidas antes que controlar las emisiones de gases que emiten.

Hace seis años se nos vendió el proyecto del metrobús como un paliativo para mejorar la calidad del aire, pues al sacar al transporte público disminuirían las emisiones de CO2. Hoy la realidad es totalmente distinta. Las avenidas en las que transitan los camiones articulados están más atascadas que nunca y por ende más contaminación. Y las calles a las que enviaron al viejo transporte que no dejó de circular, están en la misma situación.

En la ciudad ahora prevalece un color grisáceo y un olor a smog nunca antes visto. Hoy se cumplirán 48 horas desde que se emitió la contingencia ambiental y las autoridades siguen pasmadas sin encontrar un plan de emergencia que ayude a solucionar la gran problemática.

Este día en CENTRAL publica un reportaje firmado por Iván Rivera y Nallely Guadarrama en el que se documenta que la crisis ambiental tenía más de una semana, sin que las dependencias de medio ambiente, tanto federal como estatal, informarán a los poblanos el peligro que iba en ascenso y los riesgos a su salud que esto conlleva.

Los poblanos están respirando altas cantidades de dióxido de carbono, dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno y monóxido de carbono. Estos elementos producen afectaciones considerables al sistema respiratorio.

Esta es la primera contingencia ambiental a la que se enfrenta Puebla en toda su historia. La pregunta que todos nos hacemos es: ¿debemos acostúmbranos a este fenómeno como lo hemos hecho con otros problemas?

Es momento de que el gobierno estatal y federal escuchen a los ambientalistas y encuentren una solución de fondo que evite que tengamos que suprimir las actividades al aire libre de nuestra agenda.

Veámonos en el espejo de la CDMX. No podemos permitir que la discusión se centré en el programa Hoy no Circula. Por décadas se ha aplicado en la capital de México y los resultados no han sido positivos.

Si la solución no llega en medio de la contingencia, es muy probable que no llegue nunca.