23 de Abril del 2019

Cárdenas quiere ganar con partidos, pero trabaja como independiente

Por Viridiana Lozano / /

Guía para irreverentes

En palabras del propio Enrique Cárdenas: en Puebla es prácticamente imposible que un ciudadano se convierta en candidato, si quisiera competir tendría que hacerlo a través de los partidos.

Así lo dijo una y otra vez en 2018 cuando intentó recolectar las miles de firmas para lograr su postulación. Sabía que no lo iba a conseguir.

Lo hizo, dijo, para demostrar que la ley en Puebla estaba hecha para que nadie se convirtiera en candidato.

Para crear el andamiaje jurídico que ayudar a otros en un futuro a lograrlo. 

Hoy, toda esa argumentación fue usada para tratar de justificar el hecho de haber aceptado que lo postularan los partidos que en su momento criticó: PAN, MC y PRD.

Pero Cárdenas enfrenta un evidente conflicto, no sé si de identidad, o de no identidad.

Un conflicto en el que usó a los partidos para lograr la postulación, y después los borró de su campaña ante la avalancha de críticas que recibió.

Quiere y no quiere ser reconocido como el candidato de este trío de partidos.

Los ha desaparecido de su campaña, no usa sus logotipos en templetes o en su ropa, pero no se da cuenta que en la boleta serán cruciales.

Pero eso no es lo peor o lo más peligroso de su campaña, el problema es su complacencia con sus contrincantes.

Si sigue con su discurso sin críticas a Luis Miguel Barbosa y Alberto Jiménez Merino, pasará a la historia como el “candidato ciudadano” que pactó una campaña de “no descalificación”.

Es lógico, cuando en una campaña no hay descalificaciones es porque ya el triunfo está pagado.

Quienes van abajo en las encuestas saben que hay un ganador, que va muy arriba en las encuestas y solo quieren “transitar”.

¿Esa es la historia que Cárdenas quiere escribir? 

Aún le quedan 56 días de campaña... 

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