20 de Septiembre del 2019

Tony Gali y Marín, los únicos que NO fueron invitados a la toma de protesta

Por Viridiana Lozano / /

Guía para irreverentes

Es más que obvio que Mario Marín Torres de ninguna manera sería invitado a la toma de protesta de Miguel Barbosa este primero de agosto en el Metropolitano.

Aun cuando no fuera prófugo de la justicia, su terrible paso por la gubernatura de Puebla lo convirtió en un impresentable. La detención ilegal de la periodista, Lydia Cacho enterró su carrera política y en la administración pública para siempre.

Nadie quiere estar junto a él, por años los priistas lo evitaron a toda cosa, y justo cuando decidió salir de la cloaca ya pareció en la campaña de Alberto Jiménez Merino, la Fiscalía General de la República giró una orden de aprehensión en su contra.

Desde abril, Marín vive como se dice comúnmente “a salto de mata”, algunos dicen que ya no está en el país, otros que está resguardado en Cancún y otros que sigue en Puebla.

Estamos todos de acuerdo, no había la mínima posibilidad de que fuera invitado ni a la toma de protesta ni a nada.

Pero ¡Tony Gali! El exgobernarnador de Puebla es el único de la planilla de exmandatarios que no recibió su invitación para asistir al evento.

A muchos les parecerá extraño, su administración fue muy corta y terminó acusado hasta de haber operado a favor de Miguel Barbosa en la elección contra Martha Erika Alonso.

Después lo señalaron de haber operado a favor de la unción de Guillermo Pacheco Pulido como gobernador interino de Puebla, es decir, otra vez a favor de Morena.

La lógica diría que tendría que ser, sino un consentido del nuevo gobierno, uno de los exgobernadores más respetados.

Iba bien, Gali nunca hizo una declaración contra Miguel Barbosa, su candidatura ni su triunfo.

Pero todo se descompuso con Smart City, a la Cuarta Transformación poblana no le gustó para nada que Tony Gali se presentará en un evento con tal impacto mediático a unos días de que Barbosa tomara protesta.

CENTRAL publicó el 12 de junio que Smart había recibido 37 millones de pesos del erario en 2018, con Gali como gobernador y ¡la bomba explotó!

El presidente del Congreso, Gabriel Biestro se subió al tema y declaró ante los medios que llamarían a comparecer a Estefan Chidiac para explicar por qué se pagaba con dinero público un acto que, a su parecer, solo servía para promover a Gali.

En la comparecencia se revelaron aún más datos, en total el congreso había recibido 158 millones y ocupaba ilegalmente el patio de la Casa de los Azulejos, Turismo los desalojó del inmueble y todo parece indicar que ni un año más se celebrará Smart City en Puebla, al menos no con dinero público.

El escándalo, a mi parecer, dejó a Gali fuera de la lista de invitados a la toma de protesta de Miguel Barbosa, la pugna entre Estefan Chidiac y Biestro agravó aún más la situación.

Y hoy, Gali junto con Mario Marín son los únicos exgobernadores que no asistirán al magno evento. 

 

Informe

Selene Rios

Neoderma Clinica