18 de Marzo del 2019

Marco Polo, el “seductor” de Contraloría

Por Edmundo Velázquez / /

CuentaHastaDiez

Los tiempos han cambiado.

Y hay gente que no lo quiere reconocer.

Vaya, el personaje del que hablaremos en esta entrega de su gustada columna mantiene un actuar misógino, anacrónico e insultante.

Misógino, porque pareciera que se quedó en esa época en que las mujeres no contaban.

Anacrónico, porque no ha notado que los nuevos tiempos exigen estar a la altura de las compañeras de trabajo.

Insultante, por el tipo de prácticas que mantiene hacia sus subordinadas.

Y el colmo, este señor es titular de la Unidad Anticorrupción de Contraloría del Estado.

En sus oficinas del Centro Integral de Servicios (CIS) de Angelópolis ya es una leyenda porque se siente un “seductor” con sus subordinadas.

Y si ve que sus artimañas de “amante a la antigua” —con el perdón de Roberto Carlos— no funcionan pues se pone loco el señor.

Así como lo leen.

Marco Polo N. —como vamos a nombrarlo— amenaza a sus subordinadas cuando ve que no le siguen el juego.

Ya saben: O le entran o le entran.

Y si no acceden a sus bajos deseos las acosa ahora laboralmente y vuelve su vida un infierno.

El señor también labora como encargado de la Unidad de Análisis de Información de programas muy delicados, como “El Ciudadano Encubierto” del gobierno del Estado.

Imagínense en manos de quién se encuentran programas sensibles para la administración.

La buena noticia es que don Marco Polo, “El Seductor”, llegó con la antigua administración de Rafael Moreno Valle Rosas.

Así que el gobernador interino, Guillermo Pacheco Pulido seguro tomará cartas en el asunto ahora que se entere que este funcionario de Contraloría es un asco de persona y exige favores sexuales con tal de no imponer terrorismo laboral a sus subordinadas.

Así que esperamos que las aventuras de Marco Polo acaben próximamente. 

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