23 de Febrero del 2020

Combatir la corrupción y pelar contra el machismo, ¿desde la Dirección de Ceresos?

Por Edmundo Velázquez / /

CUENTA HASTA DIEZ

En el mundo machista de la administración pública es doblemente complicado para las mujeres el acceder a un cargo.

 

Mantenerse en un cargo público a pesar de las críticas, la falta de credibilidad y los obstáculos que sus propios compañeros les ponen es un logro.

 

Y si hablamos de las mujeres en la administración en carteras de Seguridad Pública, la situación es aún más crítica.

 

Cuando nombraron Lily Xochitl Torres como la nueva titular de la Dirección General de Centros de Readaptación Social en el estado de Puebla después de que varios meses el puesto estuvo acéfalo, hubo muchas dudas e incredulidad en que podría sacar el barco a flote.

 

Según nuestras fuentes en esta área, Lily Xochitl Torres llegó con bajo perfil. Sin aspavientos. De hecho hubo quien le dio pocos días en el cargo.

 

Volvemos a lo mismo, los pronósticos machistas aseguraban que no iba a aguantar en una área tan complicada y más con el sistema penitenciario de Puebla.

 

Una vez en el área, conoció los distintos problemas de nuestro sistema penitenciario y generó varios cambios.

 

Ya sabemos las historias que se denunciaron en los penales de Puebla y Tepexi de Rodríguez, verdaderos casos de terror.

 

La directora de penales provocó una serie de movimientos entre directores y subdirectores y han comenzado a notarse.

 

La idea de que una mujer llegara a la Dirección de Ceresos fue del gobernador Luis Miguel Barbosa, según nos dicen.

 

Y parece que no le falló. O hasta el momento los cambios que ha impulsado Lily Xochitl Torres han funcionado.

 

La medida dejó en claro que había que darle importancia y la relevancia a la paridad de género además de que ha quedado claro que buscan combatirla corrupción en el sistema penitenciario.

 

Hay que decir también que la nueva directora de Ceresos tiene estudios especializados de Derecho y Victimologíal, así como experiencia como docente y capacitadora. Quizá esto sirvió para que en pocos días comiencen a notarse los cambios.

 

El mensaje es claro, no habrá espcio para la corrupción en los penales durante esta nueva administración.

 

Parece que sí, hay luz al final del tunel.