15 de Octubre del 2019

La importancia de llamarte Jaime Huerta

Por Edmundo Velázquez / /

CuentaHastaDiez

El 30 de mayo, jueves por la mañana, fue un día complicado par Jaime Huerta.

El Fiscal Regional de Investigación tuvo, de hecho, una semana complicada.

Le llovieron, como a un perro bravo, los periodicazos.

Y eso parece que lo tiene molesto, nervioso e intranquilo.

A pesar de que él ya se veía en el puesto de Fiscal General del Estado con la inminente llegada de Luis Miguel Barbosa Huerta algo pasó que ya no anda tan de buenas.

Es más, sus compañeros de trabajo, sus subordinados y hasta la ñora que vende las tortas de contrabando en la Fiscalía me han contado que se puso voluble.

Quizá, como lo contamos la semana pasada, su Currículum Vitae no fue necesariamente lo más útil para el próximo gobernador y se le traspapeló por ahí.

O supo que el Fiscal interino, Gilberto Higuera Bernal, tiene refrendada su estadía un tiempo más en Puebla.

Tan de malas se puso la mañana del jueves pasado que comenzó a hablarle mal a la gente que tiene a su cargo.

Incluido su jefe de escoltas, el Comandante Josué, a quien estuvo sobajando toda la mañana del jueves pasado.

Tal fue la molestia del jefe de escoltas de Jaime Huerta que ya no pudo más con tantas vejaciones.

Así que el Comandante Josué abandonó la prudencia que suele tener y lo retó a los madrazos.

Y obviamente, Jaime Huerta, iba a salir perdiendo. Porque tendrá peinado de poncha globos pero no muchos músculos.

Así que tras la penosa escena en la que ambos casi terminaban a golpes, el Fiscal Regional exigió el relevo de su jefe de escoltas.

El Comandante Josué fue relevado y asignado a otra área.

Y Jaime Huerta sigue de mal humor.

Se quedará como maceta sin pasar del corredor.

Pobre de Jaime Huerta.

 

Selene Rios

Neoderma Clinica