20 de Julio del 2019

La Fintech nos traerá un oligopolio monetario global

Por Jorge Medina Salgado / /
La Fintech nos traerá un oligopolio monetario global
Foto: Especial

cuantometrajo interiores

Que emoción sentía en esa Semana Santa de 1998 cuando fuimos, mi hermano y yo solos, de paseo a Europa. Recuerdo muy bien la planeación del viaje, ropa suficiente, comida mexicana para los paisanos que nos recibieron por allá y finalmente la compra de monedas europeas: Libras, Francos, Pesetas, Liras, etc.

Si mi querido lector Milenial, aunque te cause asombro, estas monedas si existieron en algún momento de la historia contemporánea.

Definitivamente si era complicado administrar tantas monedas y diferentes valores, recuerdo que la parada forzada del viaje era, al cruzar cada frontera, parar en una casa de cambio para vender la divisa del país visitado anteriormente y comprar la del actual.

En el 2000 Europa dio un gran paso al unificar todas sus divisas e implementar el Euro, lo cual ocasionó un gran ahorro para los turistas en el costo transaccional de intercambiar las diferentes monedas. Este suceso de ahorro de costos sucedió exactamente igual en las transacciones comerciales. Solo el Reino Unido decidió no implementar esta divisa como moneda nacional.

 Ya han pasado 19 años de la implementación de la zona Euro, y se nota que esta política monetaria ha arraigado fuerza dentro de las economías de cada País participante. Considerando que este ejercicio es un éxito, sirve como ejemplo y precedente para la integración de otras varias zonas económicas regidas por una sola moneda.

Hoy en día existen más de 190 monedas en el mundo y estas son controladas por aproximadamente 30,000 bancos a nivel global.  Con esta información surgen muchas preguntas:

¿Tantas monedas y tantos bancos son estrictamente necesarios?

¿Sería bueno tener solo dos o tres monedas en el mundo?, si es así, ¿Cuántos bancos controlarían estas monedas?

¿La reducción de divisas internacionales ocasionaría una homogeneidad en distribución del ingreso? Y ¿serviría para la reducción de la pobreza?

¿Se regularían internacionalmente las políticas monetarias? Y ¿Habría algún periodo de inflación recurrente en los países menos competitivos?

¿Se ecualizarían las políticas fiscales a un nivel global?

¿Se homologarían las condiciones laborales a nivel global?

Créanme amigos que estas preguntas están muy vigentes, ya que, como lo mencioné en algunas columnas anteriores, la tendencia global es la adaptación de una “Google Coin” o una “Facebook coin”, y ambas tienen como objetivo el control monetario global.

La implementación del Euro es una excelente prueba piloto de lo que sucederá en el futuro cercano, solo tenemos que esperar a que la tecnología financiera nos alcance.

Intención con acción amigos, si vemos que en el futuro habrá una integración monetaria digital, pensemos en modelos de negocio bajo este escenario.

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