01 de Junio del 2020

Cuando delinquen en tus narices

Por Yonadab Cabrera / /

yonachinguen ident

Antes de que me empiecen a criticar, que intenten burlarse de mí u ofenderme por ser tan distraído, quiero decirles que bendito Dios esta historia no tiene que ver conmigo, ni con mis pertenencias ni fui al que le robaron o el que no se dio cuenta.

No quisiera herir susceptibilidades ni ventanear a mi gran y querido amigo o peor aún, tener represalias, por eso solo les daré una pista de su nombre: empieza con Héctor y termina con Hugo. Bueno, para saber qué todos estamos en sintonía, nadie sabe a quién me refiero ¿Verdad? ¿Están seguros? y ya que todos dijeron que no conocen a este muchacho, les contaré lo que sucedió.

Fue hace como dos semanas. Terminamos una noche más de Juego de Troles entre gritos, aplausos, carcajadas y buleadas: que si mi tí@ Mundis es muy Mundis y divertida, que si Viridiana es intensa, que si Ruda se parece a Brad Pitt, que si Pedro Gómez irá a la cárcel junto con sus secuaces, que si 3 de 3 ya es 1 de 1, o que Destrozando la Noticia no destroza más que su rating.

Ya saben, puros temas banales para pasar unos minutos agradables de amigholos. Aquella noche mientras a Rueda le rompía su playerita y a su vez el criticaba a Mundis, en tanto Viri lo regañaba por criticarlo, el amigo Héctor y Hugo salió a fumarse un cigarrito como todos los días, todas las noches, a la misma hora, en el mismo lugar.

Era una noche como cualquier otra: fresca, todos con nuestra misma rutina delos últimos minutos del día entre amigholos. Ya les comenté como son las salidas del programa, todo era normal, todo transcurría de manera habitual, con la calma de la noche, pero en las narices o mejor dicho a las espaldas de Héctor y Hugo se perpetraba un crimen, un delito, un hecho ilícito, muchachos delinquiendo, mientras él, él solo se fumaba un cigarro.

Mi buena amiga la Tía Pau dejó estacionada su camioneta afuera de Cambio, pero justo en la banqueta de enfrente, es decir, del lado del Tarlets de la 16 de septiembre, por donde entra el personal y los proveedores dejan los productos, bajo la sombra de un árbol. Héctor y Hugo salió de Cambio, se puso en la puerta del periódico, pero en lo que volteó para encender su cigarro, dándole la espalda al carro de la Tía Pau, llegaron unos malandros a robarse la llanta.

Sí, es lo más chistoso y claro, trágico del mundo mundial, pues al mismo tiempo en que Héctor y Hugo encendía su cigarro y le daba la primera fumada, los delincuentes aprovecharon para robarse la llanta de mi Tía Pau, aunque no creo que haya sido tan rápido, más bien los 10 minutos en que tardó para fumarse el cigarro, los delincuentes aprovecharon para robarse la llanta, sin que él se diera cuenta, pues procuraron no hacer ruido, todo a oscuras y no lo vieron como peligro potencial.

Cuando los demás Troles salimos de la oficina de Rueda a los 15 minutos, ya estaban cambiando la llanta y Héctor y Hugo estaba con cara perpleja, no daba cuenta de lo que había pasado, no creía que delante de sus narices o a sus espaldas, hayan robado una llanta.
Moraleja: Jajajaja agradezcan que a nadie de ustedes le pasó.

Pobre HH y tía Pau.

¡Claro! Chinguen a los guapos.