14 de Noviembre del 2019

Cuando Yoyoso rompió mis ilusiones

Por Yonadab Cabrera / /

Chingen al guapo

Fue terrible, aún no me recupero de la vergüenza que sentí conmigo mismo por no haber sido asertivo y decir "Noooooo".

"¡Ni Dios lo quiera, no pagaré por eso!". Incluso, al momento de estar en la caja y pensar que en tiendas como Miniso y Yoyoso todo sale tan barato, imaginaba las mil cosas que podía comprar con solo 500 pesos.

Pero al escuchar las terribles palabras y el precio, no pude evitar hacer cara de pobre; las palabras no me salían, mi lengua Estaba trabada, quería mentarles la madre y decir "A mí no me van a robar ni un peso", yo no les voy a regalar mi dinero.

Sin embargo, no ocurrió nada, solo desembolsé 500 pesos para pagar 400 por un plato y un vaso. Sí, fui estafado de la peor manera, la tercera parte de mi salario se me fue en Yoyoso y no siquiera un descuento me hicieron, ni un regalito me dieron.

Sólo me prometieron una foto con Freddy Leyva, una maldita foto con un mocoso al que ni conozco ni sé qué canta y que es un mamón. Yo para qué quería una foto por 400 pesos con un disque cantante de CD9, para acabar pronto, qué o quiénes son los de CD9 y por qué no están estudiando.

Bendito Dios, no fui el único estafado en Yoyoso, arrastré a la desgracia a Viri: "¡Amigholaaaaaaa! Nos invitan a la inauguración de Yoyoso y nos darán regalitos!", fue mi gancho para no ir solo.

"¿Qué es Yoyoso Amigholo? Es que no sé", me dijo Viri con voz de confundida entre que estaba emocionada y no sabía si se trataba de una nueva estafa.

"Es la competencia de Miniso, pero es marca coreana y dicen que de mejor calidad que Miniso", le respondí esperando su respuesta afirmativa y conociéndola sabía que iba a decir que sí.

Así es que nos fuimos a la aventura, tuvimos que aguantar al mocoso de Freddy Leyva y comprar carísimo, ninguno de los dos se atrevía a decir "fuimos estafados" o "qué pedo con los precios", solo nos tragamos nuestro orgullo y lloramos por nuestra desgracia. 

Moraleja: Nunca se queden callados, suelten la lengua.

¡Claro! Chinguen al guapo.