22 de Noviembre del 2019

Cuando haces un Bridget Jones

Por Yonadab Cabrera / /

yonachinguen ident

Siempre habrá cosas que nos matarán de pena.

Nadie se salva de cometer mínimo un error de esos que quieres que te trague la tierra y te escupa en China.

Aunque hay personas a las que les pasa todo el tiempo como a mí, por ejemplo, o a una gran amiga llamada la Niña Mota. A veces siento que echamos competencias para ver quién se carga con la peor suerte, quien la embarra más o simplemente pone en riesgo su integridad.

Hace semanas estábamos muy entusiasmados pues para el primer año de Bebesina Viridiana Lozano, directora de CENTRAL, había planeado como siempre un festejo a lo grande, nada le gusta que se le salga de control y es tan meticulosa para eso de las fiestas que hasta miedo nos da de no cumplir con su protocolo.

Para el primer cumpleaños de Bebesina, Viri dispuso que fuera una fiesta de superhéroes, por lo que todos nos dispusimos a buscar el mejor disfraz, ya saben: Mujer Maravilla, Gatubela, Batichica, Flash, Supermán, Batman, Robín, El Chapulín Colorado, Elastic Girl, etc, etc, etc. Todos sin excepción alguna teníamos que llegar disfrazados.

Y todos sin excepción alguna. Todos incluían a la Niña Mota por supuesto. Y ahí estaba ella, recorriendo todas las tiendas de disfraces de la ciudad de Puebla, desde la Rana Dorada hasta la Oveja Negra, fue a ver a modistas, diseñadores de moda y costureras o costureros: “Quiero el disfraz de súpermujer más sexy que tenga”, decía la Niña Mota llena de ilusión.

Estaba tan emocionada por la fiesta que todos los días presionaba a la costurera para que ya le hiciera su prueba de disfraz y se lo entregara: “Holaaaa (léase en tono de Niña Mota como niña). Habla la Niña Mooota (una vez más léase en tono de niña)… Yaaaaaaaa quiero mi maldito disfraz (gritaba iracunda, transformada)”, decía la guapa amiga.

Y por supuesto, la entiendo, cuando yo me mando a hacer mis disfraces me vuelvo loco, es tanta mi ansiedad que me mata la ansiedad y termino iracundo. Pues uno siempre se imagina sexy, guapo y de bonito cuerpo, para lucir muy bien.

El caso es que la Niña Mota olvidó todo por completo, solo se enfocó en su disfraz y la fiesta tan esperada, tanto que se olvidó de familia, amigos, trabajo, la bici, las carreras y todas las cosas que le gustan; estaba concentrada de tiempo completo en su disfraz y la fiesta infantil de disfraces.

“Ya quiero mi disfraaaaaaaaaz (léase en tono de Charlotte la niña mimada que sale en La princesa y el sapo)”, y ante tal histeria la costurera le entregó el disfraz. Hasta parecía que La Niña Mota se había teletransportado para recogerlo, pues a pesar de que se encontraba al otro lado de la ciudad, llegó en un abrir y cerrar de ojos, un viernes por la tarde.

Al igual que Bridget Jones, llegó al día siguiente a la fiesta de disfraces con un atuendo muy sexy de la Mujer Maravilla que incluía su tiara, su shorcito, su top, sus botas de tacón de aguja magnética y el laso de la verdad: “Uh, qué raro no veo a nadie ¡En fin! Daré algunas vueltas para lucir mi espectacular disfraz”, se dijo así misma.

Después de dar la tradicional vuelta, encontró un lugar y se sentó. Volteó a su lado derecho y miró a una venerable anciana que la observaba de arriba abajo con cara de desagrado, al lado izquierdo estaba la hija soltera de la tercera edad de la venerable anciana: “Qué raro, no sé quiénes sean estas honorables viejitas”, y las señoras la miraban pensando en que era una impúdica al asistir vestida de esa forma a una fiesta de gente respetable.

De pronto, La Niña volteó muy confundida a todos lados, no conocía a nadie, no reconocía a nadie, fue cuando se le prendió el foco y decidió leer la invitación que aún guardaba en su bolsa: “Bebesina y mi mamá Viri, te invitamos a la súper, mega, fiesta, súper wooow, muy fashion, que se llevará a cabo el próximo sábado 15 de junio a las 10 de la mañana… esperamos contar con tu presencia… no faltes… no olvides venir Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. olvides el regalito”.

Ups. A La Niña Mota le sobraron 7 días para la fiesta. Sí, llegó al salón en el que fue el primer cumpleaños de Bebesina el sábado 8 de junio, cuando el cumpleaños estaba programado para el sábado 15 de junio y la fiesta a la que acudió era por los 80 años de doña Gertrudis y también celebraba sus 50 años ininterrumpidos de “hermana de la vela perpetua”.

Disculpándose, haciendo tics nerviosos, y haciendo su típica sonrisa nerviosa, salió corriendo con sus botas de aguja magnética.

Moraleja: lean las incitaciones.

¡Claro! Chinguen a la Niña Mota.