La Procuraduría General de Justicia (PGJ) informó que el joven de 23 años, Mauricio Rico López mató a Verónica Espinosa, con quien sostenía una relación sentimental, para robarle su camioneta. Sin embargo, los familiares de la víctima dudan de la versión de las autoridades y temen que hayan detenido a un “chivo expiatorio” para dar carpetazo al tema y detener el escándalo por la ola de feminicidios en la entidad.
A través de un comunicado de prensa, la PGJ informó este día que el joven actuó solo con el objetivo de robar la camioneta de la mujer de 43 años, quien era maestra de kínder, sin embargo el vehículo fue abandonado unos metros adelante del cuerpo de Verónica, cuyo cadáver fue encontrado la madrigada del pasado sábado afuera de la colonia La Guadalupana.
Fuentes de la Procuraduría consultadas por CENTRAL, narraron que Mauricio Rico mantenía una relación de varios meses con la profesora Verónica. La madre del joven Mauricio posee una estética en la zona de Loma Bella sobre la prolongación de la 11 Sur a donde Verónica acudía con regularidad a cortarse el cabello.
Días después, según fuentes de CENTRAL, la dueña de la estética presentó a Mauricio y Osvaldo, sus hijos gemelos, con Verónica. Finalmente la maestra solo mantuvo amistad con Mauricio quien después comenzó a cortejarla.
La profesora comenzó en secreto una relación con el muchacho a grado tal que pagaba parte de sus gastos. La relación la comentó únicamente con sus amigas más cercanas porque le causaba culpa debido a que Mauricio tenía la misma edad que su hijo mayor.
La versión de la Procuraduría General de Justicia, de acuerdo a datos proporcionados a CENTRAL, indica que el muchacho comenzó a buscar de manera más insistente a Verónica e incluso le exigió presentarlo como su novio de manera oficial. La profesora por temor a lo que le diría su familia se negó y comenzó a buscar cada vez menos a Mauricio.
El viernes 4 por la noche, Verónica habría buscado al joven para dar por terminada la relación. Sin embargo, según la PGJ éste habría tenido una reacción violenta tras una discusión, para después golpeara con una piedra en un paraje baldío de La Guadalupana donde finalmente abandonó el cuerpo.
Familiares dudan de la versión oficial
Sin embargo, por la manera en que la profesora fue herida, torturada y con la blusa enrollada sobre el rostro, los familiares no aceptan que el joven haya sido capaz de tal violencia aunque, por temor a represalias se han negado a ahondar en declaraciones.
El cuerpo de Verónica fue encontrado con señales de violencia y murió víctima de un golpe con un objeto contundent, lo cual provocó el estallamiento del cráneo. Además se le encontraron señales de tortura.
Originalmente la PGJ llamó a declarar al ex marido y padre de los tres hijos de Verónica, a una compañera del trabajo en la escuela donde daba clases y a los hermanos gemelos para declarar sobre su muerte.
De las tres líneas de investigación tanto el ex marido como su compañera del preescolar demostraron tener cuartadas fundamentadas para no ser asegurados y fueron puestos en libertad tras declarar.
Sin embargo, el muchacho ubicado como Mauricio cayó en una serie de contradicciones al negar primero la relación que sostenía con la profesora. Osvaldo fue asguerado por el delito de resistencia de particulares debido a que intentó oponerse a la detención de su hermano, quien según la PGJ, habría confesado el crimen. La dependencia adjudicó el asesinato de Verónica, además del móvil sentimental, a un robo de la camioneta modelo Jeep Liberty color plata en la que viajaba, culpando a Mauricio por su homicidio.
La familia de Verónica ha insistido en que temen que el muchacho detenido como presunto responsable habría sido un chivo expiatorio para que se cierre el caso ante la ola de feminicidios que han ocurrido en Puebla. Por lo pronto se espera que su situación sea definida por el juez correspondiente.