Ollin Amaro Ayometzi, integrante del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) recibió al menos 106 mensajes de texto a su teléfono celular con amenazas de muerto contra de él, familiares, colaboradores y amigos, según denunció en rueda de prensa.
Las intimidaciones en su contra comenzaron meses atrás, sin embargo se intensificaron el día 3 de abril después de la medianoche cuando comenzaron a llegarle a su teléfono movil mensajes que hacían referencia a su actividad política, a sus familiares y su domicilio.
Según detalló el propio Ollin Amaro, fue a partir de febrero que inició el hostigamiento ya que participa como promotor de la gira nacional “Desaparición Forzada en México”, caravana que va por los estados explicando los casos de Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya como víctimas de crímenes de lesa humanidad.
Se ha notado una intensificación en la atención que el estado ha puesto sobre nosotros y los eventos que organizamos. Además el contexto de Puebla y la detención de más de 50 activistas, las agresiones en contra y la detención de gente de la 28 de octubre, es un contexto del que hablamos donde hay una cuestión sistemática en contra de activistas”, comentó en la rueda de prensa Ollin Amaro.
El activista dijo temer por su vida después de recibir las cientos de amenazas. El hecho se suma a una advertencia de muerte que sufrió la madre del activista el 1 de febrero del 2015.
En ese entonces, María de Lourdes Ayometzi, madre del activista, tuvo una llamada telefónica en donde se le aseguraba que su hijo había sido víctima en una matanza de estudiantes, hecho que la alarmó y puso en alerta aunque luego el propio Ollin Amaro le desmintió los hechos.
Este además de otros casos de acoso en contra del activista del FNLS ocurrieron cuando comenzó a fijar posturas críticas contra el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas por la detención de líderes sociales y activistas en Puebla así como las críticas hechas al rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), Alfonso Esparza Ortiz por la detención y golpiza de la que fueron objeto los integrantes del Colectivo Universitario por la Educación Popular (CUEP).