El Servicio Médico Forense (Semefo) de Puebla recibe hasta cuatro reportes de personas desaparecidas al día, los cuales son enviados desde la Procuraduría General de Justicia (PGJ) para confirmar si alguno coincide con los cuerpos que se encuentran en sus instalaciones.
Según explicó Elia Cristina Quintero Montiel, directora del Semefo, del 2014 hasta la fecha, 135 personas permanecen en calidad de desaparecidas. Refirió que el resto ya aparecieron con vida o sus cadáveres fueron identificados. Reveló además que hasta ahora mantienen 20 cuerpos en la morgue sin identificar.
Explicó que cuando el reporte llega desde la PGJ, los familiares de los desaparecidos son enviados al área de atención del Semefo para realizar una entrevista y corroborar los datos de las personas que se están buscando.
Dijo que en lo que va del 2015 se han levantado 41 entrevistas por reportes de desapareción, de los cuales 12 ya han sido identificados por los familiares en el Semefo. Los demás casos permanecen sin resolver.
Señaló que en 2014 de 310 entrevistas a familiares de desaparecidos que hicieron, 142 personas fueron localizadas con vida, 62 más se identificaron en el Semefo y 106 sigue sin conocerse su ubicación.
Cabe decir que del 100 por ciento de los reportes de desaparecidos, al menos el 80 por ciento de los casos obedecen a homicidios, mientras que el resto son hallados en anexos de Alcohólicos Anónimos o fueron víctimas de algún accidente.
Según datos del Semefo en Puebla, la mayoría de los desaparecidos son hombres cuyas edades oscilan entre 25 y 35 años de edad.
El último caso fue el del jóven estudiante de 18 años Antonio Sebastían Préstamo Rivera, secuestrado el pasado 6 de febrero en la zona de Lomas de Angelópolis, asesinado a puñaladas al día siguiente y abandonado en un río en Xalapa, Veracruz.
De acuerdo a lo publicado por CENTRAL, la PGJ, a cargo de Víctor Carrancá Bourguet fue la encargada de negociar con los secuestradores del joven de 18 años. Durante seis días la dependencia estatal estuvo en contacto con los delincuentes sin éxito, pues ya habían asesinado a la víctima un día después del secuestro, el 7 de febrero.
Sin embargo, los familiares del jóven revelaron que la dependencia tuvo la oportunidad de atrapar a los secuestradores de Antonio y se negó sin dar razón.