Saturday, 25 de July de 2026
Martes, 20 Enero 2015 19:04

Universitarios detenidos denunciarán a policías por secuestro; CNDH ya revisa el caso

Los estudiantes informaron que procederán penalmente por el delito de secuestro contra los elementos de la patrulla P-722, responsables de su detención. Pro su parte Gustavo Reyes, uno de los tres asegurados relató que los uniformados le comentaron que saldría ese mismo día si era de la BUAP. 

Por : Edmundo Velázquez / @mundovelazquez , Puebla, Puebla

Los tres alumnos de la Benemérita Universidad Autonoma de Puebla (BUAP) detenidos tras manifestarse ayer por la visita de Enrique Peña Nieto a Puebla, denunciarán por el delito de secuestro a los policias y granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal y municipal que participaron en su aprehensión, debido a que no pudieron acreditarles delito alguno. Además revelaron que la Comisión Nacional de Derechos Humanos ya tomo el caso.

Los universitarios aseguraron que los elementos contra los que procederan penalmente son los asignados a la patrulla P-722.

Un compañero fue siguiendo a la patrulla, pero lo amenazaron. Le dijeron que si los seguía siguiendo ‘se iba a llevar la verga’, textualmente lo dijo. Entonces el compañero se retiró un poco (...) En PGJ se dieron cuenta que la patrulla estaba ahí”, detalló Roberto Díaz Cordero, integrante de la Asamblea Universitaria, quien junto con un grupo de alrededor de cien estudiantes se manifestaron este martes a las puertas del edificio Carolino, sede de Rectoría de la BUAP.

Los integrantes de la Asamblea Universitaria se manifestaron desde las 11 de la mañana al interior de Ciudad Universitaria y para luego partir a la una de la tarde con rumbo al Centro Histórico a fin de exigir respeto a sus compañeros que fueron detenidos el lunes frente a la Universidad Iberoamericana.

Tras la marcha el estudiante Roberto Díaz Cordero dio a conocer que el movimiento de choque conocido como “Colectivo Espartacoha iniciado ya acciones en contra de los alumnos que participaron ayer en la manifestación contra Peña Nieto.

Además reveló que la CNDH ha tomado cartas en el asunto y ya han tenido comunicación con empleados del organismo nacional, contrario a lo ocurrido con la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla, quien hasta apenas este martes por la tarde informó que revisaría el caso.

De la Comisión de Derechos Humanos local no tuvimos apoyo. Cuando detuvieron a los compañeros en las delegaciones no había información de ellos”, comentó el integrante de la Asamblea Universitaria.

Finalmente relató que la Asamblea Universitaria solicitará al Consejo General Universitario (CGU) convocar a una sesión extraordinaria para revisar un pliego petitorio donde se exige garantizar la protección, respeto y el cese del hostigamiento a alumnos e integrantes de dicha asamblea.

Me dijeron que si era de la BUAP salía hoy mismo

Gustavo Reyes, estudiante de Arquitectura y uno de los tres detenidos, detalló que fue al único estudiante consignado ante el Juzgado Calificador de la Zona de Valsequillo, mientras que sus dos compañeros, Sharif Guerrero y Edgar Juárez fueron enviados al Juzgado Calificador de la Zona Centro.

Cuando íbamos para la PGJ fue que nos comentaron que ya habían detenido Sharif y a Edgar. Poco antes de llegar vi a un camión con granaderos. Yo iba caminando y se bajaron y fui al único que se llevaron”, recuerda el universitario.

Gustavo Reyes era de los últimos en el contingente que caminaba hacia PGJ. Por eso fue alcanzado por los estatales. “Ven para acá, chavo”, le dijeron y le preguntaron si era de la Universidad Iberoamericana o de la BUAP.

Me dijeron: ‘Si no eres de la Ibero ahorita ya te vas’. Y ya me pidieron mi credencial de la escuela. Se la di para que viera que no era de la Ibero y ya en eso se bajaron todos los policías y me quedé esperando mi credencial, me pasaron a una camioneta”.

Después de esperar horas para ubicarle algún delito, Gustavo fue enviado al Juzgado Calificador de Valsequillo, donde después fue puesto en libertad:

Me llevaron a un lugar que no conozco porque no soy de acá. No sabía dónde estaba. Ahí estuve como tres, cuatro horas, más o menos. Ahí hablaban los policías, no me decían nada. Me llevaron a Valsequillo, por donde hay unos bomberos, por suerte me esperaban unos amigos que llegaron ahí. Al final me dijeron que ya me podía ir, no me dijeron porque me detenían, solamente que porque andaba marchando ahí.”