Thursday, 04 de June de 2026

Crónicas marxianas

Martes, 27 Mayo 2014 22:31
Zeus Munive

Reaparece en la BUAP el académico perseguido

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Este día será la prueba de fuego para la Universidad Autónoma de Puebla, pues el académico perseguido por el morenovallismo, Ricardo Pérez Avilés, estará a las diez de la mañana en la Facultad de Economía de la BUAP.

El sociólogo que fue señalado desde hace más de un mes por la Procuraduría General de Justicia por daños en propiedad al supuestamente detener las obras del gaseoducto Morelos retomará sus clases en la institución.

Muchos grupos de izquierda de la universidad estarán custodiándole y cuidándole a fin de que no sea detenido dentro de las instalaciones por la Policía Ministerial.

Es un reto este movimiento porque si bien la BUAP ha tratado de mantenerse al margen del conflicto, tampoco puede evitar intervenir ya que es uno de sus investigadores que han participado.

No es problema de la universidad. Eso queda muy claro. Lo que pasa es que ante la pasividad y complicidad de los partidos: PRI, PAN, PRD. El silencio de los medios de comunicación –en su mayoría- los únicos espacios de discusión y debate que quedan son las universidades.

Vivimos tiempos en que o estás con el poder o estás en contra de él. La percepción del sistema es que no hay claroscuros o se es blanco o se es negro y punto.

Por tradición hay académicos que van a cuestionar, señalar, apuntar, denunciar pero esto ya tiene sus consecuencias.

Será una prueba de fuego ya que la institución quiere permanecer imparcial ante un conflicto en el que no ha participado, pero sabe que tampoco puede atentar contra su comunidad, ni contra el espíritu de la misma.

La BUAP vive tiempos distintos. Desde la llegada del rector Alfonso Esparza se mandaron nuevos mensajes. Se buscó fortalecer la institución por dentro. Se evitó la promoción excesiva y el gasto oneroso en medios de comunicación. Se limpió los errores administrativos del pasado.

Se dejó de pagar comisiones a personas, incluso, ajenas a la universidad, como ocurría anteriormente.

Se pisaron varios callos.

Eso ha provocado respuestas virulentas de algunos grupos internos, algunos que ya han sido dados de baja, otros que siguen ahí escondidos en alguna nómina.

Es parte del cambio de estilo de gobernar la institución. Es la consecuencia por transparentar.

Siempre que se trata de imponer orden, sale un poco de desorden. Y es natural el derecho de pataleo.

La BUAP es una institución tan noble que soporta y ha soportado todo esto y más.