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Se acabó la oposición al interior del panismo.
Se acabó la oposición también en el PRI, estos últimos actúan como corderitos, además son tantos líderes y cabezas ese partido que quedó ya como un verdadero estulto su dirigente, Pablo Fernández del Campo.
Lo mismo pasa con su homólogo el aspiracionista líder del Verde, Juan Carlos Natale, que dicen que ya hasta se fumó a su partido, by the way.
En fin, no vamos a platicar sobre cómo los priistas son fieles al Señor.
Más bien, cómo es que se acabaron los reductos de oposición al interior del PAN.
A tres años de haber iniciado la administración, ahora sí arrancó una verdadera operación cicatriz de parte de los morenovallistas con los miembros activos.
Los operadores de Moreno Valle han buscado a casi todos los miembros activos del PAN en los últimos días y les han ofrecido puestos, chamba, posiciones.
Les agradecen haberse apostado por su partido en las recientes elecciones y de ahí les piden que ellos pidan en qué área les interesa trabajar o colaborar.
Moreno Valle se está amarrando su dedo con el panismo y obvio ya perfila a varios para sucederlo tanto en la Nini-Gubernatura como en la más grande.
En primer lugar y en ambas podría entrar Tony Gali, quien sabemos es un rock star y conecta con la gente.
Otro de los nombres que se barajan es el de Jorge Aguilar Chedraui, quien no ha dejado de reunirse con panistas, ahora que todo apunta será el líder de su bancada en el próximo Congreso del estado.
Por ahí, también suena el secretario de Gobernación, Luis Maldonado.
Y más adelante y dicen que como un posible caballo negro: Cabalán Macari, a quien ya lo promueven por todo el estado, so pretexo de las obras.
Cabalán ya lo andan paseando, dicen en los corrillos y sería una carta en caso de que se cayera Tony Gali, o que este al final trabaje su propio proyecto.
Así que el grupo que se consolidará será el del gobernador dentro del panismo y el de Eduardo Rivera quedará rebasado.
Con la llegada de Pablo Rodríguez Regordosa, el futuro de Lalo Rivera no es muy alentador, pues no hay química entre ellos.
La gente de la administración municipal quedará en el limbo, en algunos casos se irán a trabajar con Tony Gali, en otros conocerán el ostracismo.
Y ahí cambiarán las lealtades.
Así que el panorama para el priismo poblano no es muy alentador.
Para el panismo sí porque ya entendieron que más vale ser parte de la nómina que estar fuera de ella.
Para que el PRI gane una elección necesitaría un perfil similar al de Melquiades Morales, es decir, alguien que sepa conciliar y que conozca los símbolos del poder.
En fin.
Aquí nos tocó vivir, en la región más morenovallista del aire.