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Existen algunos personajes de la política poblana que se les empapa la entrepierna cada que leen o escuchan que Rafael Moreno Valle va a ser el próximo presidente de la República en el 2018.
Existen otros que fruncen el ceño. Que se desgañitan (por decirlo de alguna forma) en Facebook diciendo que nel, que no puede, que Peña Nieto jamás lo permitiría, que el gobernador poblano es un cacique, un dictador, un tirano y demás epítetos. Le desean todo el mal.
Algunos de sus porristas lo dicen porque saben que hay muchos delatores en el ambiente y cizañosos que van con el chisme y les encanta acusar a todo aquel que ande hablando mal del Señor. Entonces, cómodamente, dicen una sarta de estupideces muy cercanas a la ignominia: “La Rueda de Puebla es el nuevo símbolo de Puebla, ¿no crees?”.
Del otro bando, también existen sandeces propias de la historia universal de la necedad y, desde la comodidad de su Facebook y los foros en la prensa por internet escriben y mientan madres: “No va a terminar su sexenio.”
Bla, bla, bla y más blá.
Lo bueno para unos y lo malo para otros es que en este momento Moreno Valle sí puede encabezar la candidatura a la Presidencia de la República en el 2018.
Si bien carece de un grupo político a nivel nacional, su abuelo el general logró abrirse las puertas con el profesor Hank González, fundador del tan mentado Grupo Atlacomulco.
De todos es sabido que le ha dado obra y beneficios a Hank Rohn heredero del poder político y económico de dicho grupo que actualmente gobierna el país a través de su alfil Enrique Peña Nieto.
Aunque lo desmintió a través de un comunicado oficial, se denunció que también le asignó proyectos a Grupo Higa, empresa responsable de edificar millonarias casas tanto a la esposa del presidente como al secretario de Hacienda, a cambio de jugosos contratos de obra pública.
En el PAN no existen figuras representativas. De hecho, Acción Nacional está hundida en su propia podredumbre después de dos sexenios en el poder. El descrédito en el que está sumido es muy grande. No hay líderes de opinión que tengan arrastre con la masa. Moreno Valle ya inició campaña al repartir por todo el país sus cartas navideñas a los albiazules.
Televisa y Televisión Azteca los tiene en el bolsillo. Moreno Valle ha sabido invertir sus recursos en su imagen (no digo que esté bien o que esté mal, sólo que lo ha estado haciendo con buenos resultados). No sólo estos dos medios los tiene comiendo de la palma de su mano, son muchos a nivel nacional.
El desgaste de Peña Nieto provocado por Ayotzinapan en primer lugar y en segundo una economía que se está yendo a pique al arrancar el 2015 (el dólar está en 15.15 pesos) es aprovechado por el gobernador poblano para su beneficio.
El apoyo que Moreno Valle ha recibido de Los Pinos.
Aunque los detractores de Moreno Valle digan lo contrario, en los hechos, Moreno Valle ha recibido más apoyo que golpes en la nariz por azotarle alguna puerta. Podrá no caerles bien, pero en los hechos han venido funcionarios de primer nivel a inaugurar las obras en Puebla y ese, a todas luces, es un espaldarazo.
Que sus opositores internos: El Yunque, para ser más concretos, ha perdido influencia y poder dentro de Acción Nacional. Unos panistas seguirán siendo muy mochos, y se persignarán con todo y el rosario pero cuando ven la oportunidad de vivir dentro del presupuesto dejan de ser críticos y se suman gustosos con la esperanza de que algún día la reacción les hará justicia: “Cristo, Patria, Yunque.”
Muchos panistas le temen al gobernador; saben que si se ponen críticos, rebeldes o irreverentes pueden caer en la cárcel. Que los expedientes están listos para ser ejecutados y es que como dijo John Lennon: “todos tenemos algo que esconder, excepto yo y mi mono”.
Porque el PRI en Puebla es el mejor aliado del inquilino de Casa Puebla. Que nadie está por encima de lo que opine el gobernador.
Que el PRI en Puebla vale para dos cosas: para nada y para una chingada.
Que la prensa local está hecha bolas, es ninguneada y humillada. Son muy pocos los espacios críticos. Y menos los que cuentan con credibilidad.
Se acabó la oposición y ahora nos gobierna un partido único integrado por: PAN, PRD, PANAL, Compromiso por Puebla, Movimiento Ciudadano y que el PRI se presta al juego sucio y a hacer el caldo bien gordo y bien sabroso.
Que la Ley Bala al final fue avalada por el PRI al promover en la cámara baja del Congreso de la Unión una ley contra la movilización social.
Todo eso juega a favor del mandatario poblano, quien como se ve tiene el tablero y las fichas del ajedrez bajo su mano.
El único elemento que va en su contra será el tiempo, pues en la política como en el futbol un minuto tiene sesenta segundos. Un minuto puede ser una eternidad y las cosas cambian constantemente. Es el tiempo quien será su verdadero adversario. Ese y el destino.