Thursday, 04 de June de 2026

Crónicas marxianas

Miércoles, 19 Junio 2013 01:32
Zeus Munive

Lo que el cuello se llevó

Por :
  • Imprimir
  • Email

Columnas Anteriores

Lo siento.

Lo siento mucho, pero no voy a caer en el lugar común (que ya decir lugar común es un lugar común) de que no hubo debate.

Pamplinas.

Lo que haya sido, ya fue. Quien lo supo utilizar bien y el que no pues… lástima Margarito.

Ahí será para la otra.

Vamos a ser honestos, Enrique Agüera no aprovechó esta oportunidad histórica. La dejó pasar. Escondió su fortaleza de haber sido rector de la máxima casa de estudios tanto como ocultó su cuello durante la transmisión del encuentro.

Actuó frente a las cámaras como se le veía: incómodo, abotagado, molesto, con calor, irritable y sin cuello.

¿Quién lo asesoró por Dios?

¿Dónde quedó el rector?

¿Dónde quedó su cuello?

Según nos informaron los organizadores de Actívate por Puebla, el candidato de la Alianza 5 de Mayo estuvo 10 minutos (tan solo 10 minutos y lo recalco) en los ensayos de ayer por la mañana.

Dicen que nadie lo acompañó, que nadie le dijo cómo comportarse ante las cámaras, qué decir, dónde poner énfasis, dónde ser más agudo.

10 minutos y se fue del ensayo.

Por la noche: hora y media de “debate” y también se fue. Hubo momentos que desaprovechó hasta los segundos restantes entre las ponencias.

El tiempo, como siempre, resultó inexorable, aunque sea una mera consideración y un elemento de la relatividad para los amantes de la física cuántica.

Dejó pasar la oportunidad histórica para criticar al gobierno de Moreno Valle, de juntar a todos aquellos que se han visto afectados por sus medidas.

De convertirse en un líder de opinión y no sólo en un candidato.

 No contrastó con lo que han hecho en esta administración.

 Sólo acusó –de manera velada- tanto al gobernador y al alcalde por el tema de la inseguridad.

¿Y…?

¿Dónde quedó el rector de la UAP?

¿Dónde quedó su cuello?

¿Dónde quedaron los asesores de imagen?

¿Dónde quedó el discurso de un académico que da cifras, datos duros, que sabe sustentar en el discurso?

¿Dónde quedó Enrique Agüera?

 Lo que el cuello se llevó.

La fortaleza de Agüera, la que muchos esperamos se escondió detrás de una corbata roja mal acomodada, una camisa muy blanca y un saco negro que quedaba apretado y que a leguas mostraba síntomas de incomodidad.

La apariencia era un hombre incómodo, harto, molesto.

Los bots que favorecen a Enrique Agüera en Twitter seguro se molestarán con quien esto escribe, pero lo visto no es juzgado.

Además ellos ya dijeron que Agüera ganó el debate. Y está bien por ellos. Hicieron su chamba.

Desde el arranque de la campaña por sus asesores o por lo que sea no ha querido dar un buen golpe  contundente. Y no un golpe con olor a acusación o a guerra sucia, sino golpe de imagen con cotundencia en el mensaje, con estructura, con estrategia.

Arrancó su campaña hablando de los 700 mil pobres. No se atrevía a rosar ni con el pétalo de un señalamiento a la administración estatal.

A veces un poquito, sí y a veces un poquito no.

Anoche no fue de otra manera.

El candidato del PRI desaprovechó su momento histórico, en el que muchos esperábamos sorpresas y sí, para nuestra sorpresa, no lo vimos en acción.

Tampoco dejamos pasar la pifia de Tony Gali al decir que trabajará por los menos necesitados.

Bueno, ese error garrafal le servirá a su competencia para burlarse de él un buen rato en redes sociales uniéndolo con la foto de su casa y los millones de pesos que cuesta.

De él, de Gali, pues, podríamos decir que se supo mover mejor ante las cámaras y fue más hábil. Sólo que su error, fue dramático, esperamos que no le haya traicionado su subconsciente.

Así que si preguntan si fue un debate, la respuesta es más sencilla, fue un espacio que no supieron aprovechar.

Y lo peor nadie se puede decir al cien por ciento vencedor, ni por una nariz ni por un cuello.