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Lunes, 13 Julio 2015 01:47
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Las increíbles historias de las fugas de El Chapo

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Hace 14 años, la noticia sobre la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán de una de las cárceles de máxima seguridad del país, Puente Grande en Jalisco, le dio la vuelta al mundo. El entonces presidente de la República, Vicente Fox hizo el primero de sus múltiples ridículos sexenales y ningún día de su gestión, le dejaron de recordar la complicidad de su gobierno con el Cártel de Sinaloa.

El aura sospechosista sobre la alianza entre el Cártel de Sinaloa y el gobierno federal se acrecentó en el sexenio calderonista y su proclamada —y sangrienta— Guerra contra el Narcotráfico que provocó la convergencia de todos los cárteles y células ajenas al del Pacífico contra el Chapo y su ejército encabezado por el Gobierno Federal.

En el sexenio calderonista los líderes de los otros cárteles fueron detenidos, encarcelados y ejecutados. El mapa del narcotráfico se llenó de sangre ante alianzas tan peligrosas como Los Zetas con los restos de los Arellanos, y del Golfo y de la Familia y un largo etcétera. La consecuencia: el empoderamiento indiscriminado del Cártel de Sinaloa que logró aniquilar el cártel de Juárez y el de Tijuana —en los noventas el más poderoso—.

En 2001, el escape del Chapo dio paso al nacimiento de una leyenda. Joaquín Guzmán se convirtió en uno de los principales capos mexicanos desde el penal federal Puente Grande ubicado en Jalisco. Tras las rejas, con todos los privilegio de un capo, mantuvo el negocio de drogas en pie y el 19 de enero de 2001  — a escasos días de la llegada de Fox a Los Pinos— se fugó de manera tan “perfecta” que hasta la fecha existe una serie de versiones sobre ese glorioso escape.

La versión oficial apunta que huyó escondido en un carrito de lavandería. Situación imposible porque en el penal existen sensores de movimiento. La segunda que salió vestido de mujer y con la ayuda de los propios celadores; la tercera que salió caminando en complicidad con las autoridades y la cuarta que salió vestido de policía un día antes de la fecha oficial —asegura Anabel Hernández en Los Señores del Narco—.

Hoy, el gobierno de Enrique Peña Nieto suelta una versión casi igual de inverosímil que la del carrito de lavandería: un túnel construido desde la regadera del Chapo hasta la colonia Santa Juanita, al suroeste de la cárcel.

Un túnel, que según el comisionado nacional para la seguridad, Monte Alejandro Rubido fue construido desde el interior de la cárcel. Sí un túnel que fue construido desde adentro de la cárcel y donde encontraron una motocicleta, alumbrado, tubos de PVC, una escalera de 10 metros y material de construcción.

El Chapo habría caminado tranquilamente 1.5 kilómetros de un túnel por más de 12 metros por debajo de la tierra.

La versión peñista tan absurda como la foxista. Cientos de dudas quedan en el aire —sobre todo la insistencia de mantener la gira en Francia con sus más de 400 invitados—.

Lo más seguro es que El Chapo haya salido del penal de máxima seguridad caminando y por la puerta principal. Como lo hizo en 2001.