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Una de las características del gobierno de Rafael Moreno Valle es la renuencia a hacer pública información de interés común. A lo largo de su sexenio ha optado por esconder las condiciones de las concesiones del Agua, de las carreteras, del alumbrado público, de los proyectos de prestación de servicios y de la operación del Metrobús.
Una y otra vez, la administración morenovallista establece una serie de pretextos y de contratiempos para que los medios de comunicación y por ende, los ciudadanos conozcan los pormenores en que el Gobierno está privatizando los servicios públicos o bien, favoreciendo a cierto grupo empresarial con tal o cual obra.
La necedad del gobierno morenovallista de retener información de interés público es similar a la de su antecesor Mario Marín Torres.
La concesión para la operación, administración y control de la Línea Ruta 2 es posible que le pertenezca a Autobuses de Oriente ADO, pero la información no está confirmada. DE momento, la Secretaría de Infraestructura y Transportes ha determinado reservar de manera indefinida cualquier detalle al respecto. Indefinida.
¿Por qué en la actualidad un gobierno insiste en repetir prácticas obsoletas? El halo de corrupción se extiende ante la desinformación.