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Han pasado más de 30 horas desde que Enrique Agüera recibiera el apoyo de los seis sectores del PRI para la candidatura a la alcaldía de Puebla. El PRI aún no lo oficializa como El Candidato, pero la decisión está tomada y no hay vuelta atrás, el ex rector de la BUAP se impuso sobre Enrique Doger y Pepe Chedraui, amén de los risibles contendientes Víctor Manuel Giorgana, Víctor Gabriel Chedraui y Óscar Aguilar.
El único en resignarse a la inminente designación de Enrique Agüera fue Pepe Chedraui con una inédita declinación tuitera. La mayoría de los aspirantes a la precandidatura han guardado un silencio peligroso, un estridente silencio que indica la inconformidad con la decisión del presidente Enrique Peña Nieto. Públicamente, ninguno de ellos ha dicho una palabra, vaya ni en su twitter han manifestado postura alguna.
El enmudecimiento más peligroso es, sin duda, el de Enrique Doger Guerrero. Si el PRI lo deja suelto, será un enemigo de Enrique Agüera y del partidazo. Total, el ex alcalde ya no tiene nada que perder.
Doger Guerrero ya se resignó una vez, en 2010 con la designación de Javier López Zavala como el candidato a la gubernatura que hasta se sumó al proyecto como coordinador de campaña. En 2012, Doger fue orillado por Enrique Peña Nieto a ser candidato a diputado federal y fue el único priista en ganar en la capital.
Enrique Doger es la principal víctima de la inminente unción de Enrique Agüera. El margen de negociación es casi nulo y Rafael Moreno Valle lo sabe. Y Doger también sabe que Moreno Valle, lo sabe.