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Si bien la #LeyBala fue matizada para evitar el escarnio sobre el gobierno de Rafael Moreno Valle en medios locales, nacionales e internacionales. La inauguración de los procesos violentos es aterradora para Puebla. La represión que sufrieron los pobladores de San Bernardino Chalchihuapan es escalofriante: un niño en coma; un menor mutilado de la mano izquierda; un señor desfigurado y otro más que perdió el ojo; amén los 49 policías lesionados.
El gobernador poblano y sus sueños presidenciables podrían verse afectados por la ola de represión. Las fuerzas morenovallistas cercenaron a unos manifestantes por disparar proyectiles de goma directamente contra ellos, en lugar de disparar contra el suelo.
Una vez que los videos evidenciaron la violencia con la que actuaron los granaderos, el gobierno morenovallista enmudeció. No ha dicho más nada. Ni para bien ni para mal.
¿Es mucho pedirle una disculpa al gobierno del estado por la violencia, los mutilados y el pequeño de 13 años? Parece que sí es demasiado para la soberbia del mandatario, quien lo único que ha dicho es que los rijosos usaron a los niños como escudos.
Lamentablemente los videos incriminan a sus policías y hasta el momento, nadie ha documentado que los pobladores de Chalchihuapan hayan atacado con cohetones, bombas caseras o similares.