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Las encuestas han brillado por su ausencia en este proceso electoral. Las locales y las nacionales han jugado en estas primeras cuatro semanas de campaña, un papel de bajo perfil, no se han asomado ni por error.
A diferencia de otros procesos electorales, despachos nacionales como Mitofski, GEA-ISA, Gabinete de Comunicación Estratégica, Ipsos Bimsa y Parametría, cuando robaban los reflectores de los medios locales y nacionales, hoy están prácticamente enfocados en otros estados. De las encuestadoras locales ni qué decir.
En este proceso electoral, ningún candidato está enfermo de encuestitis y salvo el tracking diario de Mas Data que publica Cambio, los sondeos están enterrados en los cuartos de guerra de los candidatos.
En las próximas horas iniciará la cuenta regresiva para los candidatos y el tiempo, hasta ahora, juega en contra de Enrique Agüera, que a pesar de la intensidad de su campaña, no ha logrado despegar en la intención de voto, según los escasos sondeos serios presentados, porque según la encuesta de voceadores publicada en una inserción pagada en El Universal, Enrique Agüera lleva 10 puntos de ventaja.
Si los sondeos serios no se equivocan, Enrique Agüera ha errado la estrategia, pero aún tiene cuatro semanas para remontar y para superar a su adversario, Tony Gali, quien podría sufrir los estragos de la guerra sucia en su contra en los próximos días.