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En dos años y medio de gobierno, Rafael Moreno Valle ha rotado a siete titulares en la Secretaría de Desarrollo Social y ninguno de los secretarios ha brillado ni ha logrado encumbrar a la dependencia que el mandatario decidió defenestrar como el principal trampolín político de la era priista.
El mandatario prometió que Sedeso ya no sería una madriguera electoral y para ello, redujo el presupuesto de la dependencia y le arrebató programas sociales que hoy son administrados por otras Secretarías.
Pero la inestabilidad de la Secretaría de Desarrollo Social ha provocado consecuencias, según el quinto titular Salvador Escobedo quien reconoció que los índices de pobreza se han incrementado por la falta de solvencia de la Sedeso.
El problema es que Rafael Moreno Valle se rehúsa a tomar medidas más radicales con la dependencia y sólo la mantiene ahí como una simple dirección, con encargados de despacho que vienen y van, con titulares que fundan partidos políticos o que se integran a la operatividad partidista.