Friday, 12 de June de 2026

La panza del gato

Lunes, 10 Junio 2013 23:28
José Rolando Ochoa Cáceres

Happy Punk y… Ruby Ruby Ruby Ruby Soho!

Por :
  • Imprimir
  • Email

Columnas Anteriores

Si bien fueron los Ramones a finales de los 70´s quienes redoblaron una terminología sencilla y con escalafones rápidos y claros con letras donde los conceptos subjetivos se redujeron para cambiarle a la sintonía y el modo que llevaba por ejemplo, el rock progresivo, no fue sino hasta finales de los 80´s y todos los 90´s que el Happy Punk despegó en las pantallas de televisión gracias a MTV y se convirtió en un divertido hábito musical para las generaciones adolescentes de aquellos entonces.

El Grunge, el alternativo, el nu metal, así como el house y otros géneros hacían propuestas serias que colmaban los escenarios con música que testificaba la certidumbre generacional, reflejaba para los muy conservadores una pérdida total de valores y para los de perspectiva abierta era una llamada de atención para los adolescentes que tenían una cosmovisión de letargo, de espasmo ante un eje político que cultivaba el desinterés humano y no había señales de solución… Eran greñudos con tatuajes, que vestían ropa Vans y Adidas, que se reunían en bares locales o en escenarios comerciales a expandir y cuestionar la realidad compulsiva que se originaba en aquellos ayeres.

Pero, por otro lado, el pop-punk o el Happy Punk hacía una contra al discurso de los otros géneros, era un: sí, las cosas van mal pero mejor plántale un beso a tu novia en el cine y después haz cosas tontas como intentar andar en tabla y rasgarte una rodilla y por otro lado era: si tienes broncas con tus papás, pues abrázalos e invítales un helado de chicle en alguna plaza para llevártela con calma.

Con estos matices totalmente distintos, fue el Happy Punk una especie de equilibrio musical que decía las netas sin tantos tapujos, no había por qué cuestionarse tanto y sacar rollos muy alucinados; era así: si tronaste con tu pareja, no llores, mejor intenta tocar tu Stratocaster e inicia una rebelión sin tantos conceptos.

Green Daycon su álbum Dookie llamó la atención en los escenarios musicales y su reconocimiento se catapultó para hacer giras a nivel internacional; Blink 182 con el disco Enema of the State manifestó una propuesta burlesca (desde ellos mismos hasta los BackStreet Boys Britney Spears) consolidando un modelo carismático de hacer punk; Rancid con su …And Out Come the Wolves hizo encender los estéreos de los automóviles para saltar gritando Ruby Soho; The Offspring con su aclamado disco Americana nos hizo pasar un buen rato mientras se imitaba el Ajá, Ajá del güerillo que bailaba Pretty Fly al lado de mujeres que decían Give it to me Baby; y en México, ni más ni menos que Panda nos prendía con su cover de Maracas, le copiábamos el versito de ya no jalaba y ya después pues Sólo a Terceros.

Hay mucha crítica alrededor del Happy Punk y es como que unos lo detestan y otros lo aman, muchos dicen que por el Happy Punk se acabó el grunge y otros dicen que gracias al Happy Punk se evitaron más Boy Band´s… En este caso eso no es trascendente, la verdad es que el Happy Punk es un género con una perspectiva realista y sencilla, que no maneja laberintos espacio-musicales ni conceptos colmados de palabras de desconocimiento y que sus melodías son de fácil entendimiento y hacen pasar un buen rato.

Si andas de malas y ni Cannibal Corpse tehace sacar tu coraje, un ratito de los grupos antes señalados seguramente te harán pasar un momento alegre con el que seguramente le hablarás a tu ex y le dirás “Disculpa los malos pensamientos” =).