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A Bicho, “siempre es hoy”.
Parecería muy aventurado señalarlo y aun así, en el Aquí y Ahora, hay que decirlo: Cerati es un ser metafísico y él lo “sabía tanto como lo sabe, concebía y concibe más el verbo en la música, y en las letras, las metáforas señalan un camino circunscrito en los sueños, en lo inverosímil del tiempo y la ruptura enfática de toda dimensión.
Como Borges, Cerati conocía y conoce su destino, y es en este momento cuando uno se remite a uno de los mejores cuentos que produjo Borges, en la plenitud de la sorpresa al encontrarse consigo mismo:
-En tal caso -le dije resueltamente- usted se llama Jorge Luis Borges. Yo también soy Jorge Luis Borges. Estamos en 1969, en la ciudad de Cambridge.
-No -me respondió con mi propia voz un poco lejana.
Al cabo de un tiempo insistió:
-Yo estoy aquí en Ginebra, en un banco, a unos pasos del Ródano. Lo raro es que nos parecemos, pero usted es mucho mayor, con la cabeza gris.
Tras una larga charla con él o con el otro, Borges menciona lo siguiente:
Asintió en el acto y me dijo, sin mirar el reloj, que se le había hecho tarde. Los dos mentíamos y cada cual sabía que su interlocutor estaba mintiendo. Le dije que iban a venir a buscarme.
-¿A buscarlo? -me interrogó.
Sí. Cuando alcances mi edad habrás perdido casi por completo la vista. Verás el color amarillo y sombras y luces. No te preocupes. La ceguera gradual no es una cosa trágica. Es como un lento atardecer de verano.
Nos despedimos sin habernos tocado. Al día siguiente no fui. EL otro tampoco habrá ido.
He cavilado mucho sobre este encuentro, que no he contado a nadie. Creo haber descubierto la clave. El encuentro fue real, pero el otro conversó conmigo en un sueño y fue así que pudo olvidarme; yo conversé con él en la vigilia y todavía me atormenta el encuentro.
Gustavo Cerati, rockero argentino que contribuyó al rock latinoamericano con uno de los grupos de mayor relevancia, Soda Stereo, también platicaba y platica consigo mismo revelándose secretos, tanto en lo onírico como en la efigie de una dimensión que sólo él conocía y todavía conoce.
El hecho es realmente fascinante cuando uno percibe en distintas canciones, tanto en Soda Stereo como en sus formidables proyectos de solista, versos que implican una extraña advertencia del andar poético del músico que de alguna forma, marcaría su destino pero nunca su fin:
“Tengo tiempo para saber si lo que sueño concluye en algo”.(Bajan).
“Y cada vez que vuelvo tus ecos están y querría despertarme y al fin con vos volver a jugar”.(Cae el sol).
“Me refugiaré antes que todos despierten”.(En la Ciudad de la Furia).
“Sola vino a mi ficción sin dudar acompañarme, signos sin traducción, silencio insuperable”. (Estoy Azulado).
“Recuerdo el mar, soñé estar aquí y no recuerdo despertar”.(Engaña).
No hay fin, tanto en Cerati como en Borges lo perpetuo es inmediato… Dialogan eternizándose y multiplican sus versos en destinos que sólo ellos conocen. El roce de palabras se escucha en “Aquí y ahora”, donde el jardín es la figura recurrente:
Sé pequeño
sé una gota en el jardín
sigue el curso de agua
que nos lleve donde nunca fuimos.
Por senderos que se bifurcan
por mundos paralelos.
En los primeros 3 minutos
se hizo el universo
precisamente todo está pasando
aquí y ahora.
En “El Otro” de Borges, se culmina:
“El otro me soñó, pero no me soñó rigurosamente. Soñó, ahora lo entiendo, la imposible fecha en el dólar”.
Y Cerati, en Alma, no sitúa la imposibilidad, sino lo que no tiene fin:
Sugiero que nos quedemos
atentos
por las siglas de los siglos.
Desperdigados por fantasías
lo que querías
no tiene fin.
Suave estar...
hola! siempre te encuentro...
Ante este diálogo metafísico por esos senderos, ambos sabían el pronto camino, nada conlleva al fin… Todo es, fluir sin un fin, y el nexo onírico se complementa con los siguientes párrafos:
“Respondí que lo sobrenatural, si ocurre dos veces, deja de ser aterrador. Le propuse que nos viéramos al día siguiente, en ese mismo banco que está en dos tiempos y en dos sitios”. (Borges).
“Viajo sin moverme, chicos del espacio están jugando en mi jardín. Me dirán el azar con el viento. Fuerza natural (y me eché a la suerte …)”.(Cerati en Fuerza Natural).
Hola! Que siempre se encuentren…