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FACTOR DE UNIÓN
Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón-Dos Sicilias el verdadero nombre de este noble español. Ese problema tienen los nobles, sus nombres son más que complicados. A los que nunca he podido entender es a los que sin tener tanta alcurnia bautizan a sus vástagos como Cleopatra Stacy o Brandon Brain y les complican ese lapso comprendido entre sus actas de nacimiento y defunción.
Motivo de economía lingüística a éste celebre noble nacido en Roma se lee conoce como Juan Carlos I que, en la transición española jugó un papel determinante. Su mentor, formador y protector, el “Caudillísimo” Francisco Franco no vio mal que ocupara el trono español, claro siempre y cuando el “Generalísimo”ya descansara en el Valle de los Caídos.
Al momento de morir el general Franco, el pueblo español sintió temor de que en su ausencia creciera la represión con los mismos grilletes, solamente apretados por una mano diferente. Ahí el hacía poco solamente “Príncipe de Asturias” se reunió con franquistas, demócratas, militares, falangistas, religiosos y hasta comunistas.
El Rey junto con Adolfo Suárez declararon la legalidad del partido comunista, algo así como el abuelo del Partido Socialista Obrero Español del cual surgió el gobierno de Felipe González. Esto en su momento fue visto por muchos españoles peor que si en México cometiéramos la estupidez de dejar libre a una probada secuestradora francesa.
El regreso a territorio español de comunistas refugiados en tierras muy lejanas como Dolores Ibárruri (La Pasionaria) o Santiago Carrillo fue visto por los viejos conservadores como algo semi satánico.
Después de esa época Juan Carlos I adquirió un papel de autoridad: Invitado a todas las cumbres, ocupaba primera fila a todas las bodas importantes del mundo de nobles y plebeyos ricos. Tenía un peso específico como representante de una especie de casta divina ligada al orden.
EL HOMBRE DE MODA
El año de 1992 fue tal vez la figura más internacional más importante del mundo, los juegos olímpicos de Barcelona, la expo 92 (Ec-po dicen los andaluces) y todas las celebraciones de los 500 años del encuentro entre dos mundos lo tuvieron en primera plana.
Paradójicamente fue en ese año donde empezaron sus desgracias. Su hija la Infanta Cristina empezó a ser cortejada por Iñaki Urdangarin Liebaert, capitán de la exitosa selección española de balonmano, y algo así como un niño modelo con el que todas las señoras suspiraban para su hijas en los culebrones (telenovelas), un buen chico sin malicia ni defectos, aparentemente.
Al parecer hacían buena pareja pero la ley de la compensación de la vida indica que un atleta galán y de moda con una rica, gorda y sosa pueden estar unidos por algo más que por amor. Ahora al parecer solo los unen cuatro hijos, herederos directos de la línea descendente de la corona española.
Con el tiempo empezaron a acusarlo de casos de corrupción y desvíos de fondos, un cuadro costumbrista en México pues. Yerno del poderoso abusa y luego una gran transnacional lo contrata y lo manda a algún punto lejos de los problemas.
La institución monárquica se ha ido desgastando. Los catalanes no podían estar aparte de esto, y cada que el Barcelona llegue a la final de la Copa del Rey abuchearan al monarca. Han muchos españoles que no quieren la separación del Estado por ningún lado, ni realeza tampoco.
La cacería del elefante, una supuesta noviecita y su caída ante las cámaras han devaluado tanto su imagen que el mismo Monarca se ha impuesto un recorte a sus oficiales y generosos ingresos.
De momento veo complicado la desaparición de la monarquía española, aunque su desgaste de imagen y privilegios se acrecienta, a menos que algún evento casi fortuito los rebote a las alturas, en medio la gran crisis española que apenas comienza.
EL REY Y EL MIMO
Su relación con México siempre la ha manejado bien. Oaxaca, Puebla, Mérida o el D.F. solo han sido lugares de reconocimiento y agasajo, no ha tenido mayores problemas.
Hace muchos años cuando la Cervecería Modelo era mexicana pero muy hispana, ésta le organizó una comida de bienvenida al Monarca Español, en la que uno de los invitados al saludarlo declaro: ¿Qué paso Mi Rey? Se trataba del gran mimo Mario Moreno “Cantinflas”, a quien tampoco sé porque le dicen mimo ya todo su ingenio es fonético.
El gran “Canti” después agregaría: “Yo a los Reyes solo los había visto en la barajas.”