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Ohio, la última llamada
El próximo 6 de noviembre se define quien será el Presidente número 45 de los Estados Unidos de América. Todas las columnas de los expertos del tema opinan que Ohio se ha vuelto un estado decisivo. Aunque no es de los territorios que tengan más representantes, su situación de indefinido ha vuelto muy valiosos los 18 escaños que aporta al Congreso Estadounidense.
Si Romney no gana Ohio adiós Casa Blanca, motivo por el cual este pequeño estado es el ojo del huracán.
Como pasa en muchos lados, cuando hay bienestar en la zona se lo atribuyen muchos y Ohio no es la excepción: El gobernador republicano John Kasich asegura que se debe a su gestión, y el Presidente Obama a sus acciones.
Por su parte, los habitantes de Cincinnati y alrededores deben estar hasta la m….. o más bien lo que le sigue de anuncios del afroamericano que quiere reelegirse y el mormón que intenta evitarlo. La cantidad de spots vistos en la TV local superan al de Héctor Bonilla que no era de ningún partido.
Ironías de la política y el automóvil
El padre de Romney que nació en territorio mexicano, llegó a director de la desparecida American Motors, en su tiempo una de las empresas más importantes no solo del ramo automotriz, sino de la economía estadounidense.
En un estado que vive de hacer coches como Detroit el manda más de una empresa de este tamaño se vuelve una persona sumamente influyente con un gran capital político. “Es uno de los nuestros” seguramente pensó la población del estado automotriz, gracias a lo que George Romney pudo ser su Gobernador. Tuvo aspiraciones presidenciales también, pero renunció a favor de Nixon quien le pago su cuota con la secretaría de vivienda.
Supongo que Mitt Romney debe conocer muchísimo de esta industria, había alguien en casa que lo ponía al tanto de todo lo que pasaba. Seguro que en high school tuvo un Pacer, como el que maneja Ludovico Peluche.
Que irónica es la vida, la industria automotriz, que reconoce al apellido Romney como parte de su esencia será definitiva en su derrota.
Romney vs el rescate
En medio de la crisis de 2009, las grandes empresas automotrices de Norteamérica vivieron la quiebra total. La mayoría de los estadounidenses se oponían al rescate y lo percibían como un dispendio que no beneficiaba al ciudadano.
Un hijo del gremio como Romney, escribió un artículo abogando por una quiebra controlada que permitiera a las empresas hacer los ajustes oportunos sin dinero público. Al parecer ese artículo le va a salir carísimo al candidato republicano.
En Ohio también hacen autos
Ohio el ahora estratégico, también es vital en lo automotriz . En 2009 vivió la decisión de Barack Obama de rescatar las plantas de Chrysler y General Motors establecidas en Toledo y Cleveland.
Del rescate automotriz se reclama que a quien realmente beneficio fue a su sindicato: United Workers of America (UAW), que al parecer aportó mucho a la quiebra de su gremio. En 2006, General Motors pagaba horas de $70.51 dólares y Chrysler de $75.86. Este alto costo de mano de obra los puso en desventaja ante la competencia de autos importados.
Sin embargo, mediante el rescate financiero, la administración Obama aisló a la UAW de la mayoría de los sacrificios que los sindicatos hacen en una bancarrota y lo hizo a expensas del contribuyente.
La deuda de las dos armadoras a los fondos de retiro de los trabajadores de GM y Chrysler no se vio afectada por el concurso de quiebra, proporcionalmente como en el caso de los demás acreedores, fue el único que cobró el total de su pasivo.
La ley de bancarrota también facilitó la reorganización de las compañías renegociar los contratos sindicales a niveles competitivos.
Por sus actos los conoceréis……
Hay algo que reconocerle a Obama: Ya demostró hasta donde está dispuesto a respaldar a la gran empresa estadounidense. No tienen por qué dudar de él. No es como algunos políticos mexicanos que desde la oposición exigen lo que no hicieron en el gobierno. (Léase manueles).
El desarrollador junto a Ford del sueño americano, General Motors, volvió a ser la empresa más grande del mundo. Ella y su sector no pueden hacer menos que retribuir a su salvador, su gratitud por todos los medios. Votos, apoyos y lo que haga falta.
Mi pronóstico personal es que Obama dirigirá desde Washington otros cuatro años. Romney se acercará pero perderá.