Friday, 05 de June de 2026

Editorial

Miércoles, 09 Septiembre 2015 04:37
Editorial

Arranca la invasión de encuestas como propaganda político-electoral

Por :
  • Imprimir
  • Email

Columnas Anteriores

Faltan cinco meses para que los partidos políticos en Puebla determinen quién será su gallo para suceder al gobernador Rafael Moreno Valle y los estudios sobre el posicionamiento, la intención de voto, la popularidad y demás detalles electorales comienzan a circular y a tapizarnos los medios de comunicación y las redes sociales.

El uso de estudios demoscópicos como arma electoral está casi obsoleto. En 2012, las casas encuestadoras nacionales quedaron en ridículo y los medios de comunicación debieron disculparse públicamente por difundir mentiras.

Para la elección del 2016 se avecina una guerra de encuestadoras. De un lado, del otro, del otro, del otro y del otro. Ciudadanos, periodistas, usuarios de redes verán números contradictorios, pesimistas y optimistas, según el candidato que pague el estudio.

Si las casas encuestadores mantienen ese juego, su supervivencia quedará en juego. Ya en 2010 muchos demoscópicos (Elías Aguilar) debieron retirarse del mercado por darle el triunfo a Javier López Zavala y si en 2015, repiten la fórmula de cucharear los estudios, su credibilidad otra vez quedará hundida.

Además ni a los candidatos ni a los partidos políticos les beneficia la ola de encuestas. Ya no son un arma, porque los mismos despachos se dispararon en los pies. Los candidatos deberán innovar en su manera de hacerse propaganda y publicidad. La creatividad es la respuesta electoral para el 2016, no la repetición de modelos oxidados.