Columnas Anteriores
El recién declinado candidato del PT a la alcaldía capitalina Miguel Ángel Ceballos no estará solo en el rincón de la ignominia de la campaña electoral 2013. Su participación en el proceso electoral era inocua y su llamado al voto útil por Enrique Agüera, lo será aún más si es posible.
En el pizarrón de los fraudes electorales del año se sumó desde ayer el nombre de Jesús Morales Manzo, un joven político que en menos de tres años brincó del PRD, al Partido del Trabajo y de ahí, al Partido Verde Ecologista. Llegó al Congreso de Puebla como diputado petista y media hora más tarde ya se había integrado a la bancada del Partido Verde.
Ayer, con las encuestas en contra de Enrique Agüera y sin esperanza alguna para el proyecto del ex rector de la BUAP, el diputado con licencia “renunció” a la planilla de la alianza 5 de Mayo y el asunto sería interesante, pero Morales Manzo renunció a un caso perdido ya que ocupaba la penúltima posición en la planilla.
El perredista-petista-verdeecologista-morenovallista fue, según dijo el líder estatal del Verde, fue sobornado con 2.5 millones de pesos de parte de los hijos de Tony Gali para abandonar el puesto.
La duda es ¿Para qué sirve la renuncia de un político tan minúsculo como Jesús Morales? Son los 2.5 millones de pesos peor invertidos en esta campaña.