Wednesday, 17 de June de 2026

Dios en el Poder

Martes, 14 Agosto 2012 23:00
Selene Rios Andraca

Un amor bipolar

Por :
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Un amor bipolar
 

Ella viró la mirada.
Sus reflejos ya estaban rendidos.
Trató de enfocar a sus colegas.
No lo logró.
Volvió a enfocar y logró reconocerlos.
—Hola Amy ¿Cómo te va? ¿Qué andas haciendo por estos rumbos paradisiacos?
Con movimientos atropellados se puso de pie.
Los abrazó como si no los hubiera visto en 10 a?±os.
Los saludó con más gusto del necesario.
Entonces, se quebró.
Estaba a punto de llorar, pero sonrió.
Su mueca era una risa dolorosa.
O un dolor risueño.
—Oshea ¡Nom amesh! ¡O odio! ¡A él! ¡Lodio! ¡Lo odioooooooooooooooooooooo! Ché, abróm psss‚ ssss‚ ¡#$%&! ¡Gátaaaaa! ¡Em trataaa omo shu gátaaaaa!
**
Aaaay —Suspiros—.
Te vas a la cama y te juras que no le tomarás jamás las llamadas.
Te prometes ante el espejo que no te volverá a gritar nunca.
Juras ante la Virgen de Las Flores Amarillas que no te volverá a humillar y menos públicamente.
Planeas mudarte a la mañana siguiente, borrar sus números y no mirar atrás.
Enough.
No more.

Entonces, él te llama como si nada hubiera pasado horas antes.
Utiliza esa maldita voz encantadora que te debilita.
Tratas de pelear, pero él va un paso adelante:
—Te necesito— espeta en el teléfono.
Y caes rendida‚ otra vez.
De pronto, todo el odio acumulado de la noche anterior trasmuta en un amor incontrolable e intenso.
Amores bipolares.
¿Quién 
no ha tenido uno en sus vidas?
Aaay —Suspiros—
**
En aquellos días, en vísperas de los exuberantes festejos del 5 de Mayo, el secretario federal de Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada, visitó la entidad para cerciorarse de los avances en el Ecoparque Metropolitano.
El funcionario calderonista recorrió las obras custodiado del gobernador Rafael Moreno Valle y de la secretaria de Sustentabilidad Ambiental, Amy Camacho.
Que aquí va la pista para correr.
Y Rafael Moreno Valle apretó los puños.
Que si las jardineras.
Y Rafael Moreno Valle castañeó los dientes.
Que si la reforestación.
Y Rafael Moreno Valle hizo una mueca.
Que si antes era Valle Fantástico.
Y Rafael Moreno Valle reclamó en voz baja.
Que si los 30 locales comerciales.
Y Rafael Moreno Valle apretó los puños, castañeó los dientes, hizo una mueca y en voz baja lanzó un reclamo.
Que si el lago espejo.
Y el mandatario explotó.
Elvira Quesada felicitó a la secretaria y al mandatario.
Que qué padre.
Que muy rete bonito.
Que harto ecológico.
Ufff.
**
Una vez que el secretario federal tomó el helicóptero para regresarse al Distrito Federal, el gobernador se lanzó contra la también propietaria de Áfricam Safari.
Que qué verguenza.
Que cuánto retraso.
Que valía madre todo.
Que ojalá se muriera.
Que ¡#$%%##$/!
Amy ni siquiera se defendió.
**
Amy hizo maletas y se fugó un fin de semana a Acapulco.
Playa, sol, cocos, calandrias y un spa resorts llamado Mayan Palace.
El paradisiaco puerto le absorbía el estrés con cada rayo del intenso sol del pacífico.
Entonces, tomó una importante decisión: renunciar al gobierno morenovallista.
Pidió un trago para celebrar.
Luego otro.
Otro más.
Otros más.
Muchos más.
Hartos más.
Curiosamente, dos miembros del gabinete morenovallista —de primer nivel— estaban en el mismo lugar y a la misma hora.
Se acercaron a saludar a la secretaria.
Ella viró la mirada y trató de enfocar a sus colegas.
—Hola Amy ¿Cómo te va? ¿Qué andas haciendo por estos rumbos?
—Oshea ¡Nom amesh! ¡O odio! ¡A él! ¡Lodio! ¡Lo odioooooooooooooooooooooo! Ché, abróm psss ssss ¡#$%&!
Los morenovallistas dieron paso hacia atrás.
Ella se puso de pie.
—¡Lodioooo! ¡Entiéndanme pendejossh todoosh! ¡Lo o-d-i-ó-o! ¡Lodioooooooooooooooooooooo!
Uno de ellos tomó valor.
—Tranquila Amy ¿De qué hablas?
—¡E tu jefe! ¡El Señooor sss! ¡Hip! ¡Endejoooo! ¡E Raf´el! ¡hip! ¡Lodioooooooooooooooooooooo!
—Tranquila Amy... No te pongas así.
—E trata como‚ sssssshú‚ gátaaaaa ¡hip! ¡Omo ssshu gáaataa! ¡Lodioooooooooooooooo! ¡Hip! ¡Gátaaaaa! ¡´Jalá shee muera, mueraa! ¡Mueraap! ¡Hip! ¡She pudraaa! ¡Allá, allá! ¡Hip! Voya a renunciar allá ¡Gáaataa!
Los dos morenovallistas  —de primer nivel— se despidieron.
Aquella mantuvo su letanía de improperios contra el mandatario.
**
Lo primero que hizo la mañana del lunes fue curarse la cruda.
Lo segundo redactar su renuncia como secretaria de Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial del gobierno morenovallista.
Aún no tomaba camino a Casa Puebla para informar al mandatario sobre su dimisión cuando sonó su teléfono...
Era él.
El gobernador.
—Amy, por favor, te necesito—  espetó el mandatario en el teléfono.
Y cayó rendida otra vez.
Amores bipolares
Quien no ha sufrido uno, caray, no ha vivido.
Miau.