Thursday, 04 de June de 2026

Crónicas marxianas

Domingo, 16 Diciembre 2012 21:21
Zeus Munive

En Familia con Charbelo

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Déjense de tonterías: a Charbel Jorge Estefan Chidiac no le fue bien ya que fue el único poblano en el gabinetazo (ampliadazo, of course) de Peña Nieto que lo mandaron de Gutierritoz a una oficina sin importancia: Bansefi.

Bueno sí, viéndolo bien, sí es importante. Es la que hace a todos los niños mexicanos felices, pues en los concursos televisivos se premia con los tan anhelados Bonos del ahorro nacional.

¿Quién no recuerda a Chabelo regalando en su programa dominical los mentados bonos?

¿Quién no recuerda la catafixia con premios de Muebles Troncoso, los sarapes de Santana Chiautempan? Y….. Taráááán… los Bonos del ahorro nacional.

Por Dios, no recordarlo es no haber tenido infancia.

Entonces sí, el poblano nacido en Oaxaca seguro sí le tocó un puestazo, un huesote, porque ¿qué puede ser más esperanzador que ver a un niño comiéndose su dotación de Ricolino con sus 500 pesotes en Bonos del ahorro nacional?

¿Qué a ver díganme? ¿Qué?

… (silencio)

Ah verdad.

Pues bien, a este personaje de apellido Estefan le dieron ese hueso que sus exégetas presumen como el paraíso.

Un paraíso en donde recibe 2 mil millones de pesos anuales. Menos que un municipio abandonado en la Sierra Norte y que, de ese presupuesto, dicen los que saben, el 80 por ciento se les va en gasto corriente.

Es decir, 200 millones son para programas.

Ufff, qué hueso, señores, qué cargo, qué proyección, qué bárbaro, con eso directo a suceder a Videgaray y why not? De ahí en una de esas hasta ser el mero, mero preciso ahora que se vaya este señor don Copetón.

Los exégetas de Charbel están felices, eso sí, pues dicen:“Bueno, es que el presidente lo mandó ahí porque es una posición estratégica. O sea, lo mandó ahí porque luego lo va a acomodar en un mejor lugar, ¿no? Es estrategia ¿no?”.

Lo que muchos no entienden es por qué si sus voceros aseguraban que estaría de subsecretario de Hacienda, de director del SAT, de titular de Pemex, al frente del IMSS o mínimo el ISSSTE, lo terminaron enviando a Bansefi.

Y por qué mandarlo ahí siendo que el pastel del Gobierno federal es muy, muy grande.

¿Habrá perdido en la catafixia?

¿Cambió su reboso de Santana Chiautempan por un hueso?

¿No le gustan los Muebles Troncoso?

¿Siempre soñó con los Bonos del ahorro nacional?

Hay quien dice que no le tocó ninguno de los puestos que tanto mencionaron sus promotores porque habló demasiado, prometió demasiado, gastó demasiado e incumplió demasiado.

Así que su premio fue… Bansefi.

Por cierto, ¿alguien de ustedes recuerda los nombres de los directores de Bansefi en los últimos sexenios?

Resultó que le fue mejor a Juan Carlos Lastiri y a Silvia Tanús que al propio Estefan.

Sólo que tanto Lastiri como Tanús no anduvieron desperdigando dónde iban a quedar. No prometieron convenios de publicidad. Ni chambas, ni nada. En cambio, Estefan, dicen, a todos los que veía les decía:“Ay hermanito, ya verás cuando llegue ahí te vamos a apoyar. No te da lana Rafa (Moreno Valle) no te preocupes, hermanito, aquí te vamos a ayudar”.

Y parece que lo prometido es deuda: muchos de los que fueron a hacer fila para pedirle un apoyo económico ¿qué creen? Que ya van a tener sus Bonos del Ahorro Nacional y si bien les va hasta unos pases dobles para ir al programa más antiguo de la televisión mexicana En Familia con Charbelo.

Por eso y cada que vayan a pedirle un apoyito a Bansefi, incluso para la prensa, no dejen de cantarle:

“Soy Charbelo, amigo de todos los niños.

Yo digo besitos y canto canciones

Y doy consejitoooos

“Jugaré, reiré

y quizá hasta lloraré

Pero siempre contento

en este programa

de tú, no!

de me, no!

de te, no!...

bueno, ya me se olvidó!”