Thursday, 04 de June de 2026

Crónicas marxianas

Domingo, 09 Diciembre 2012 23:19
Zeus Munive

Bailar pegados no es bailar, Toni Galy dixit

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A Tony Gali no lo quieren en el PAN. Repito: A Tony Gali no lo quieren en el PAN. Bueno, corregimos: en el PAN no quieren a Tony Gali. El problema es que el gobernador Rafael Moreno Valle ya se encaprichó y ahora Tony Gali ya es su López Zavala para la alcaldía ( qué jodido le fue a Zavala que ahora ya es un símil de la derrota).

En el PAN es más fácil que acepten a Fernando Manzanilla, que al propio Gali. Es más fácil que jueguen con Franco Rodríguez a que vayan con el secretario de Infraestructura.

¿Razón? Ven a Gali como un priista. Vieron su destape en su cumpleaños convertido en un verdadero culto a la personalidad, con invitaciones giradas de alguna conocida dependencia de gobierno, con toda una estructura alrededor del abanderado, es decir, vieron una imagen clarísima del Echeverrismo o del Lopezportillismo ahí cuando se decía que en el principio era el PRI.

Sí, así lo vieron: en el principio era Gali.

Saben además los panistas que Gali no se expresa bien de ellos. Que no hacen química. Saben que el morenovallista prefiere a su concuño Charbel Jorge Stefan que a Gómez Morín.

Saben que es la carta fuerte del gobernador y que hará todo por imponerlo, sí claro, al viejo estilo, con matraca, confeti, banda de pueblo y un grupo que le amenice la canción “bailar pegados no es bailar” que interpretaba Sergio Dalma en los ochenta.

Uff. Hasta eso qué mal gusto. Seguro es de los que el 31 de diciembre recitan El brindis del bohemio.

Por eso es difícil que juege por el PAN.

Es más fácil que los panistas apoyen a Fernando Manzanilla que al propio Gali. No obstante, cuando un poderoso se encapricha convéncelo, trata de cambiarle su punto de vista.

Queda claro que el enemigo de Manzanilla no es el PAN, es el gobernador. Es real el distanciamiento.

Pero también es real que los panistas jugarían con él porque no ha roto acuerdos, porque Manzanilla ha sabido negociar con ellos.

Además, el secretario general de Gobierno, aún no se ha bajado del caballo.

La jugada de otro grupo de panistas de ir con Franco Rodríguez es riesgosa, tiene muy poco tiempo para posicionarlo.

Aunque claro, es una excelente ficha de cambio o negociación.

Y es que las condiciones ya cambiaron: el PRI en Los Pinos. El regreso de todo el poder.

Una política vertical al cien por ciento. Al tricolor sí le interesa recobrar el poder.

Lo más curioso es que, como están las condiciones, de los priistas quien ganaría la contienda sería Enrique Agüera. No habría forma de moverlo por sus positivos entre la gente. El problema del rector es que a la hora de iniciar la batalla no se anima.

Y si se llegara a animar es porque quien lo manda es el propio gobernador. Es decir, Moreno Valle sino puede imponer su candidato en el PAN lo haría en el PRI y ahí podría ser Agüera, quien si jugara difícilmente perdería.

Agüera está bien posicionado.

Él lo sabe.

Su gente lo sabe.

El PAN lo sabe.

El propio gobernador lo sabe.

Sólo que no se anima.