Saturday, 22 de July de 2017

Te presento a los ‘Xennials’

Por Betzabé Vancini / /

Tú, yo y el Ello...

No son una generación inventada, son parte del rezago de la Generación X pero que, por cuestiones tecnológicas y de economía, no son tampoco Millennials y tienen sus muy particulares características y problemas. ¿Quiénes son? Son los nacidos entre 1977 y 1984, esta última generación a la que le tocó llamar a casa de la persona que le gustaba temiendo que contestara su papá o que le dijeran que era muy tarde para llamar. Aquellos que fueron “in” en la prepa porque tenían un Nokia analógico con pantalla verde y los últimos que recuerdan qué era ir a la escuela sin celular o iPad y entretenerse en la escuela coleccionando estampitas o los juguetes de Sonrics.

Como ya se ha discutido en muchos foros, la Generación X arruinó tanto la economía que a los Millennials sólo les queda disfrutar de experiencias porque no pueden acceder a propiedades materiales. Pero, ¿qué parte de esto le toca a los Xennials? Los Xennials crecieron, en su mayoría, en casa propia, esa que sus padres, los Baby Boomers, se habían esmerado tanto en comprar. Crecieron con las comodidades propias de la clase media pero se encontraron de pronto, en su independencia, con un poder adquisitivo tan bajo que no podrían aspirar a nada semejante a lo que tuvieron sus papás. No obstante, su relativo desapego a lo emocional, tampoco les permite únicamente disfrutar de experiencias intangibles. Necesitan arraigo, garantías laborales, certeza emocional. Y es ahí donde los Xennials presentan sus propias problemáticas: en el apego emocional.

Los Xennials no pueden vivir en la incertidumbre de las relaciones líquidas y fluctuantes –que describe Baumann-, necesitan certeza pero también se han dado cuenta de que en el mundo en el que viven ya no ofrece las garantías rígidas pero reconfortantes de la familia tradicional encallada en el patriarcado.

Las relaciones de los Xennials están llenas de expectativas no cumplidas y por lo tanto, son una generación propensa a la ansiedad. Son esa generación que se compara con otras y siente que se está quedando atrás pero que  también entiende que los estándares son muy distintos. Un deseo de los Xennials es la desconexión, poder apartarse del mundo por unos días sin señal de celular, sin internet y simplemente desaparecer.

Quienes formamos parte de los Xennials nos acostumbramos casi de manera natural a los lenguajes digitales y migramos de lo analógico sin mayor complicación. No obstante, tampoco podemos comprender cómo sólo aquello que está en redes es real y necesitamos más que una etiqueta para sentir que tenemos garantías. Como cualquier otra generación bisagra, fluctuamos para pertenecer y eso genera malestar y muchas incongruencias. Somos esa generación de los discursos del privilegio sin darnos cuenta de que estamos creando otros discursos de odio y exclusión. Y además, somos los padres de la llamada Generación Z, esa del aprendizaje independiente y el continuo cuestionamiento de todo. ¿Estamos preparados para responder? ¿Podemos dar la certeza que a nosotros no se nos está dando en el mundo?

Espero sus comentarios en Twitter @betzalcoatl  

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