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De lunes a sábado, a partir de las 2 de la tarde, decenas de personas comienzan a formar una fila a las afueras de un pequeño local del Centro Histórico de Puebla que, a pesar de no tener un anuncio en la entrada, todos saben de qué se trata.

El negocio conocido como “Los Itacates” se ha convertido en un símbolo de la comida corrida en la capital poblana.

Ubicado sobre la 4 norte, entre 4 y 6 oriente, el negocio de comida casera ha causado un gran revuelo entre los transeúntes y sobre todo entre los trabajadores de la zona debido a su rico sazón, frescura y precios accesibles.

La comida que venden no es recalentada ni de días pasados, a diario traen un menú específico que se les acaba por completo desde que abren alrededor de las 3 de la tarde y cierran a las 7:30 de la noche.

El negocio es manejado por don Alejandro y su familia, provenientes de San Pablo del Monte, que, a pesar de ser un local muy sencillo, ha causado un gran impacto en la clientela que pasa por ahí, pues antes de que ellos lleguen con sus itacates bien cargados de comida, ya hay fila para poder comprar algún alimento o postre, dependiendo de la hora.

La familia lleva más de 14 años en el ramo gastronómico de manera independiente pero antes de emprender, fueron trabajadores de cocina. Tiempo después decidieron iniciar su propio negocio vendiendo tortillas hechas a mano. Poco a poco fueron probando con la venta de una que otra comida y a la fecha lograron convertirse en un negocio fuerte, haciéndole la competencia a los restaurantes y fondas de platillos típicos del centro de Puebla.

Los Itacates cargan con kilos de comida diariamente para satisfacer el paladar de los poblanos.

Los “Itacates” atienden de lunes a sábado de 3 de la tarde a 7:30 de la noche y ofrecen un menú extenso y bastante generoso.

Aquí podrás encontrar mole de panza, mixiotes, adobo, tamales, tlacoyos, tacos placeros de milanesa, bistec, pata, huauzontle y postres como ensalada de manzana o dulces típicos.

La comida la puedes pedir por ración o por litro para llevarte a casa en caso de que no quieras cocinar. El litro de mole de panza está en 95 pesos, un pipián rojo está en 80 pesos, o el caldo de camarón en 130 pesos sólo por mencionar algunos.

También puedes llevarte algo más sencillo y mucho más económico como los tlacoyos de frijol, chicharrón y requesón, estos tienen un costo de solo 7 pesos sin preparar o 10 pesos ya preparados con salsa, queso, crema y lechuga.

Sin duda un negocio que con el tiempo se ha ganado el corazón de los poblanos a través de la comida y que se sabe está hecha con amor, ya que, desde el primer momento, tienes la sensación de estar comiendo comida típica de una región de México con un sazón que si lo pruebas, te atrapará.