Durante el primer trimestre de 2026, la ciudad de Puebla registró mil 307 accidentes viales. Esta cifra representó un aumento del 12 por ciento frente al mismo periodo de 2025.
De acuerdo con datos del portal de Transparencia del Ayuntamiento, los siniestros aumentaron mes con mes. Así, la tendencia se mantuvo al alza durante el inicio del año.
En ese sentido, enero cerró con 420 percances. Posteriormente, febrero subió a 430 y marzo alcanzó su punto más alto con 457 incidentes.
El ritmo de percances evidencia que Puebla promedia 14 accidentes diarios. Por ello, la movilidad urbana enfrenta una presión constante en sus vialidades.
En comparación con los mil 163 casos de 2025, la ciudad registra casi dos accidentes más por día. Esto impacta tanto a automovilistas como a peatones.
Además, las cifras de los primeros 90 días del año reflejan una crisis de movilidad. La tendencia continúa en ascenso sin mostrar señales de desaceleración.
Asimismo, el análisis de la siniestralidad ubica focos rojos en zonas de alta circulación. Entre ellas, destaca el Centro Histórico.
Sin embargo, los accidentes también se extendieron a otras zonas. Entre ellas se encuentran San Felipe Hueyotlipan, Amalucan, Bosques de San Sebastián y Villa Frontera.
Aunque predominan las colisiones y atropellamientos, el reporte incluye otros tipos de incidentes. Esto confirma la diversidad de riesgos en la vía pública.
En ese sentido, también se registraron caídas de personas, choques contra objetos fijos y volcaduras. De igual forma, se reportaron derrapes durante el trimestre.
No obstante, el consumo de alcohol continúa como un factor relevante. Al menos ocho accidentes se relacionaron directamente con conductores en estado de ebriedad.
Según el Ayuntamiento, los casos de conductores alcoholizados aumentaron mes con mes. En marzo, se concentró el mayor número con cuatro incidentes.
De los más de mil 300 accidentes viales en el primer trimestre del 2026, apenas 29 casos fueron turnados al MP en Puebla
A pesar del alto número de percances, pocos casos llegaron a instancias legales. Durante el primer trimestre, la mayoría se resolvió fuera del ámbito judicial.
De los más de mil 300 accidentes, solo 29 casos se turnaron al Ministerio Público. Esto limitó el deslinde formal de responsabilidades.
Esto significa que apenas el 2.22 por ciento de los incidentes derivó en procesos legales. En consecuencia, pocas víctimas accedieron a mecanismos formales de justicia.
No obstante, los casos ante el Ministerio Público disminuyeron con el paso de los meses. En enero se registraron 12 y en marzo la cifra bajó a seis.
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Esta diferencia responde, en gran parte, a acuerdos inmediatos entre particulares. Además, influye la fuga de conductores responsables tras los hechos.
Por lo anterior, muchos infractores evaden la justicia. Esta situación deja a las víctimas en condición de vulnerabilidad legal.
Finalmente, esta conducta dificulta localizar a los responsables. También reduce la posibilidad de que los casos lleguen a las instancias correspondientes.
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