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La banda de “Los Ardillos” recrudece la violencia en la frontera de Guerrero y la Mixteca poblana con desplazamientos forzados, drones artillados y presión política.

Según reportes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Celso Ortega Jiménez, “El Ardillo Mayor”, ha extendido su poderío más allá de Guerrero.

Debido a esto, las fuerzas federales mantienen máxima alerta, principalmente en municipios que colindan con la Mixteca poblana. 

Según reportes de inteligencia militar, el grupo criminal “Los Ardillos” intensificó sus operaciones en la frontera con Puebla, con el objetivo de tomar el control total del corredor Olinalá-Huamuxtitlán

Esta zona es una ruta estratégica que conecta la producción de la Montaña de Guerrero con el mercado de consumo y distribución del centro del país.

La estrategia de la organización se sostiene en el control absoluto de la Carretera Federal 93 y de los caminos rurales que serpentean entre las dos entidades. Quien controla ese corredor, controla el flujo de mercancía, personas e información en una región históricamente desatendida por el Estado.

Olinalá es el último bastión comercial importante antes de tocar suelo poblano. Ahí, “Los Ardillos” han optado por el desplazamiento forzado de poblaciones enteras. A través de incursiones con drones artillados y ataques sistemáticos a comunidades nahuas, el grupo criminal convierte comunidades en pueblos fantasma.

Más de 500 personas han sido desplazadas en comunidades como Tula y Alcozacán. Con ello, “Los Ardillos” eliminan a los “ojos” de la resistencia, entre ellos el Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ). Además, establecen campamentos de vigilancia que operan, en los hechos, como aduanas criminales.

Puerta de la mixteca poblana para “Los Ardillos” 

El avance no es únicamente por la fuerza. La estrategia de penetración en territorio poblano combina presión política y económica.

Huamuxtitlán como nodo, este municipio guerrerense es la puerta de entrada hacia Puebla. La maniobra consiste en imponer mandos policiales afines a la organización. Quien controla la policía de Huamuxtitlán, controla quién cruza hacia Tulcingo de Valle o Chietla sin ser molestado.

“Los Ardillos” están replicando en la frontera el modelo que perfeccionaron y que utilizaron en la capital de Guerrero, Chilpancingo. Donde obligan a los transportistas que viajan hacia Puebla a pagar “derecho de paso”. Con esto, consiguen una red de halconeo móvil que les informa en tiempo real sobre los movimientos de la Policía Estatal de Puebla.

“El Ardillo Mayor” no busca enfrentar de frente al Estado poblano. Busca contaminar y corromper desde los cimientos rurales en zonas abandonadas por las instituciones.

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La organización opera bajo una lógica que las autoridades castrenses identifican como “gobernanza de tierra arrasada” y que se sostiene en tres ejes:

  • Mimetismo partidista: “Los Ardillos” ya no se casan con un solo color o partido político. Su estrategia para entrar a Puebla será financiar a candidatos “independientes” o de partidos pequeños en municipios de la Mixteca poblana en las elecciones de 2027. El objetivo es asegurar que el territorio sea “amigable” cuando ellos lleguen. 
  • Control de precios y abasto: En Guerrero, “Los Ardillos” deciden el precio del pollo y de la tortilla. Ahora, la organización busca infiltrar las cadenas de suministro que llevan productos desde Puebla —huevo, carne— hacia la Montaña, cobrando una tasa criminal en ambos lados de la frontera. 
  • Fuerzas de choque: Para enviar mensajes de alto impacto, “Los Ardillos” recurren a jóvenes reclutados.  

Uno de ellos, José Manuel N., detenido recientemente y ligado a La Barredora en Puebla, ejemplifica la modalidad. Ya que realizan ejecuciones selectivas en zonas fronterizas que funcionan como notificación pública de que el brazo armado de la organización ya opera en suelo poblano.

Para el aparato de Inteligencia de Sedena, el caso que podría tomarse como antesala de la violencia de “Los Ardillos” es la masacre de Tehuitzingo. Sin embargo, hasta el momento, las autoridades estatales mantienen el caso como una venganza de tipo familiar.

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Edmundo Velazquez

Edmundo Velázquez

Es egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y cursó la maestría en Periodismo Político en la Escuela de Periodismo Carlos...