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Grindr es una de las aplicaciones de encuentros más utilizadas por los integrantes de la comunidad LGBTIQ en Puebla. Pero, durante los últimos meses, ha sido utilizada para que asaltantes enganchen a sus víctimas, los convencen para tener un encuentro en su domicilio y, una vez ahí, utilizar alguna droga para dejarlos sin consciencia y después robarles sus pertenencias. Los casos cada vez son más constantes y la Fiscalía General del Estado (FGE) ya cuenta con diversas denuncias.

Tras los robos, tanto colectivos como activistas ya tienen identificado por lo menos un perfil implicado en varios casos, y piden a los integrantes de la comunidad evitar el utilizar la aplicación o, si llegan a ingresar a ella, no llevar a desconocidos a sus domicilios ni entregar información sensible que pueda vulnerar su seguridad.

Gabriela Chumacero, activista e integrante del Grupo Transgénero Puebla, explicó en entrevista con PÁGINA NEGRA que el año pasado dio seguimiento a cuatro casos; dos de ellos ocurridos en Atlixco y los otros dos en la capital poblana.

Después de conocer los reportes que alertaban sobre el uso de Grindr, decidió acompañar a las víctimas y asesorarlos para que presentaran la denuncia correspondiente. Chumacero aseguró que la cifra real de estos casos debe de ser más elevada, pero por miedo, pena o temor, muchas de las víctimas no toman las acciones legales correspondientes.

El modus operandi del asaltante de Grindr en Puebla

Los delincuentes suben a sus perfiles fotografías que llamen la atención, para conseguir más víctimas. Cuando los contactan y aceptan salir con ellos, el siguiente paso es escoger el punto de encuentro. Muchas veces terminan en el domicilio del afectado.

Los asaltantes ofrecen bebidas a sus víctimas y le colocan algún tipo de droga que les hace perder el conocimiento. En ese momento aprovechan para despojarlos de sus pertenencias, objetos de valor y después huyen.

En todas las investigaciones en las que Gaby Chumacero tuvo un seguimiento cercano a las víctimas, los estudios médicos descartaron que haya existido actividad sexual o hayan sido abusados sexualmente.

Gracias al trabajo realizado por los propios activistas e integrantes de la comunidad LGBTIQ, se descubrió que las personas dedicadas a esta forma de asalto crean constantemente diversos perfiles en la aplicación, cambiando algún aspecto de su apariencia física. Por ejemplo, se quitan la barba o usan pupilentes o modifican con aplicaciones el tono de su piel.

Los robos no necesariamente ocurren el mismo día en que la víctima y el ladrón se conocen. En uno de los casos, días después del encuentro, el asaltante regresó a la casa de la víctima y prácticamente la vació.

Debido a esto Gaby Chumacero pidió a los integrantes de la comunidad no dejarse llevar por la apariencia de los perfiles y, de ser necesario, dejar de usar la aplicación ya que no ofrece condiciones de seguridad para los usuarios.