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Debido al ruido que produjeron cuando comenzaron a hacer una perforación en una pared contigua a la iglesia de San Juan de Dios, autoridades de la cárcel Municipal frustraron el intento de fuga de cinco reos.

La mañana del 23 de enero de 1977, en el momento del cambio de guardia, el directo del penal, Sergio Lordano, escuchó sonidos extraños en la planta alta de la prisión y, al realizar un recorrido, observó a un preso que, con una barreta, rascaba la pared de un cuarto.

Para impedir el intento de fuga, Sergio Lordano solicitó el apoyo del comandante de guardia y de cinco policías. Cuando las autoridades detuvieron a los reclusos, les decomisaron una barreta, un punzón y unas cuerdas que iban a usar para bajar por el coro de la iglesia.

Autoridades revisando la perforación en la pared de la de la cárcel Municipal de Puebla. Foto: El Sol de Puebla.

El interrogatorio

En el momento de su arresto, Antonio Cervantes, interno que conocían como “El Bombero”, aceptó que pretendía escapar de la prisión y admitió que en otra ocasión se fugó de la cárcel de San Juan de Dios.

Sin embargo, cuando el agente del Ministerio Público, Paúl Alberto Mendoza, interrogó a Antonio Lozano, quien cumplía una condena por robo de autos, negó conocer a los reos que pretendían fugarse porque solo tenía 17 días en prisión.

Las autoridades también detuvieron a Francisco Casabal, Antonio Rodríguez y Aurelio Merchant, el primero y el segundo cumplían una sentencia por homicidio y el tercero por robo de autos. Los presos rechazaron que planeaban huir del penal.

Sergio Lordano , directo del cárcel San Juan de Dios, en un interrogatorio por el intento de fuga. Foto: El Sol de Puebla.

Con información del periódico El Sol de Puebla. Fondo Hemeroteca Pública “Juan Nepomuceno Troncoso”, perteneciente a la Secretaria de Cultura del Estado.