Nombrar los feminicidios

La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia reconoce la “violencia feminicida” como un tipo de violencia contra las mujeres desde el año 2007; el delito de feminicidio se incorporó en el Código Penal Federal desde el 14 de junio de 2012. Y aunque estamos hablando con 10 años de diferencia, hoy, en 2022, hay presidentes, gobernadores, representantes populares, medios de comunicación y tomadores de decisiones públicas, que se niegan a nombrar los FEMINICIDIOS, que ocurren todos los días en el país como tales, usando palabras que evaden enfrentar una cruel realidad.

Emiten pronunciamientos, comunicados, tuits y publicaciones, usando figuras retóricas para evitar nombrar la realidad. Dicen “mujeres que perdieron la vida”, “mujeres a las que les arrebataron la vida”, “crimenes pasionales”, “ataques arteros”, hasta “suicidios”, pero se niegan a decir lo que a todas luces es visible y real que se trata de feminicidios o de presuntos feminicidios.

Dicen que para nombrarlos así, tenemos que esperar el avance y resultado de las investigaciones realizadas por las autoridades ministeriales y las fiscalías, y por supuesto que eso es cierto, pero ¿Desde cuando las autoridades son tan puristas con los rigores procedimentales? Solo cuando se trata de delitos perpetrados contra mujeres que podrían representar un costo político a sus gobiernos, a su popularidad, a sus proyectos y a sus aspiraciones políticas y evitan nombrarlos para asumir ese costo, lo  que no solo es mezquino, es miserable.

Pasó con Debanhi Escobar hace unas semanas, la Fiscalía de Nuevo León dijo “que se había caído” en una cisterna, de Yolanda Martínez dijeron que “se había suicidado” evitaron a toda costa nombrarlos como lo que fueron: FEMINICIDIOS.

Un Feminicidio es el asesinato de una mujer por razones asociadas a su sexo y a su género.De acuerdo a la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos del 16 de noviembre de 2009, por el caso conocido como “Campo algodonero” se establecieron las directrices para identificar cuándo estamos frente a casos cuyo móvil es la violencia de género y en todas o su gran mayoría existe vinculada violencia sexual o alguno de los otros tipos de violencia de los que son víctimas las mujeres por el simple hecho de serlo.

¿Pero por qué es importante nombrar los feminicidios? Porque lo que no se nombra no existe, al ser tipificado como Feminicidio, las Fiscalías Estatales están obligadas a informar la cantidad de delitos cometidos bajo este tipo penal, y a su vez, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) esta obligado a  diferenciar en sus reportes el número de homicidios dolosos y el número de feminicidios que ocurren en el país. Y solo así podremos estar dimensionando la magnitud del problema al que nos estamos enfrentando, solo así puede haber presión social sobre datos duros de un fenómeno creciente y apabullante, y solo así la autoridad se ve obligada a reconocer una problemática que los engulle y que se niegan a atender.

Necesitamos nombrar los feminicidios, necesitamos una alerta nacional de violencia de género contra las mujeres, no hay un solo estado del territorio mexicano donde no ocurran feminicidios, todos los días nos quitan a 11 mujeres, dejan a sus hijos e hijas huerfanos y los feminicidias siguen gozando impunes.

El sábado 21 de mayo asesinaron a Ceci Monzón de 6 balazos en su camioneta, Ceci era una activista feminista, defensora y abogada de mujeres. Necesitamos que su asesinato sea investigado con perspectiva de género, que sea investigado como feminicidio debido a la serie de violencias perpetradas en su contra y denunciadas por ella misma, casos de violencia política por citar un ejemplo, y por los cuales incluso solicitó mecanismos de protección para personas defensoras de derechos humanos porque se encontraba amenazada por el desempeño de su labor, los cuales claro no le fueron brindados.

Necesitamos que las autoridades de todos los ordenes de gobierno entiendan y reconozcan la importancia de nombrar los feminicidios, de no darles la vuelta para no asumir un costo político. Porque en esa acción mezquina, hay un vacio de poder, un vacio ocupado por feminicidias, que asesinan mujeres en total impunidad, ante la incapacidad, y negligencia de gobiernos y autoridades.

El caso de Ceci como el de todas las mujeres víctimas de violencia feminicida debe ser investigado y judicializado como feminicidio. Solo aceptando la realidad se puede dimensionar su gravedad, solo nombrando la realidad, se puede enfrentar el verdadero problema, solo asumiendo que vivimos en un estado feminicida, se puede dejar de evadir la realidad.

Justicia para Ceci Monzón y justicia para todas las víctimas de feminicidio en Puebla y en todo el país.

Marisol Calva

Marisol Calva

📢Feminista 💜 en lucha por nuestro derecho a decidir 💚 #SeráLey | Politóloga