Hasta que la violencia se haga costumbre 

Como habitante de uno de los países más inseguros del mundo es inevitable sentirme vulnerable; peor aún, como usuario del transporte público en una ciudad caracterizada por los asaltos en los peseros, todos los días corro el riesgo de despistarme e internarme imprudentemente en las profundidades de la Romero Vargas, donde uno puede hallar, dependiendo … Sigue leyendo Hasta que la violencia se haga costumbre