La salida de Abelardo Cuellar

“Tiene cinco minutos para recoger sus cosas e irse”, le dijo personal de la Función Pública a Abelardo Cuellar, luego de entregarle el oficio para que firmara su renuncia como secretario del Trabajo.

Así, uno de los secretarios que más habían durado en el gobierno de Miguel Barbosa se sumó a la lista de salidas escandalosas. En su lugar fue nombrado el exdiputado local Gabriel Biestro.

¿Qué sucedió?

Resulta que Abelardo Cuellar tuvo la idea de contratar a su propio despacho jurídico para asesorar en casos laborales que llegaban a la dependencia, cayendo en un claro conflicto de intereses y en tráfico de influencias.

Pero el conflicto de intereses existió desde que Cuellar fue nombrado secretario del Trabajo pues, antes de llegar a la burocracia dorada, el izquierdista defendía a trabajadores contra el Gobierno del Estado era ¡ el defensor de los burócratas!

Incluso, cuando inició su cargo fue señalado por despedir a 70 trabajadores de su Secretaría, y todos quedaron estupefactos de que cómo se transformó de víctima a verdugo.

Eran más de 100 los casos laborales que Cuellar presumía llevar en contra del gobierno morenovallista y que, por supuesto, no dejó del todo cuando se convirtió en secretario.

En alguna declaración a los medios en ese entonces, el exfuncionario dijo que entendía perfectamente que no podría ser juez y parte en los asuntos laborales. No fue así.

Conforme agarró confianza y se dio cuenta que nadie pelaba su dependencia, se dio valor para contratar a su propio despacho jurídico, para llevar asuntos de la dependencia.

Apenas el pasado 18 de julio, el director jurídico de la Froc-Conlabor, Jaime Sánchez Juárez acusó que ellos mismos notificaron al gobernador Miguel Barbosa y a la Secretaría de la Función Pública del conflicto de intereses de Cuellar.

Lo acusó de ser cercano al dirigente del Sindicato Único de Trabajadores Empresa Mondelez, y de asesorar, a través de su despacho, al Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres de Puebla en la revisión contractual.

Además, dijo que era mediador de distintas querellas laborales, usurpando así las funciones de la Junta de Conciliación y Arbitraje.

Por eso hoy, cuando le pidieron sacar todas sus cosas de la oficina gubernamental, comenzaron a asegurar la papelería, cajas y archiveros, todo lo que pudiera ser probatorio en su contra.

Y es que ya hasta hay una carpeta de investigación con su nombre en la Fiscalía Anticorrupción de la FGE.

Fotografía de Viridiana Lozano Ortíz

Viridiana Lozano Ortíz

Estudió la licenciatura en Comunicación en la BUAP, es egresada de la maestría en Letras Iberoamericanas por la Universidad Iberoamericana Puebla. Actualmente estudia la maestría en Escritura Creativa...