Suicidios – el nuevo “negocio”

Toda ser humano enfrenta un dilema imposible de evitar, “en este mundo, no se puede estar seguro de nada, salvo de la muerte y de los impuestos”, frase atribuida a Benjamin Franklin, ambos factores no se pueden evadir, pero a diferencia de los impuestos, con la muerte sí se pueden obtener beneficios económicos.

No es ningún secreto, lucrar con la muerte trae grandes ganancias, sobre todo en el ramo de las funerarias. Tal vez resulta un poco incómodo para el lector tratar este tema, pero los datos confirman lo mucho que se ha expandido este tipo de empresas en los últimos años (prácticamente es el negocio que “nunca muere”), incluso algunas de ellas cotizan en la bolsa de valores (fuente: Radiografía de los grandes grupos funerarios en el mundo – wfuneralnews [wfuneralnet.com]).

Sin embargo, el invertir en una funeraria no es algo inmoral ni condenable, aunque los que lo hacen, no lo andan pregonando a todo el mundo. PERO lo que ha cambiado en los últimos años es un nuevo giro de negocios que difícilmente podría ser aceptado en la sociedad, nos referimos a lucrar con el suicidio de las personas. Cada año las estadísticas de estos eventos van en aumento y parecen que seguirán al alza en forma indefinida (fuente: Suicidios 2020 | datosmacro.com [expansion.com]).

Aunque el acto del suicidio existe desde los inicios de la humanidad, es difícil imaginar que alguien vea esto como una “oportunidad de negocio”, pues bien, en el mundo existen ya varias empresas y organizaciones que ayudan a las personas a cometer este acto (sin mencionar el aspecto de la eutanasia directa/activa – que genera mucho debate).

Una de las “innovaciones” más destacadas para el suicidio es la máquina-cápsula llamada Sarco (en Suiza), que propone un enfoque muy distinto: una muerte pacífica que no requiere de sustancias controladas (fuente: Suiza aprueba una cápsula 3D para suicidio asistido en 30 segundos [El Economista]), conocida también como “cápsula de la muerte”.

En 2020, alrededor de 1300 personas murieron por suicidio asistido en Suiza (con químicos autorizados), que también es legal en los Países Bajos, Alemania, Bélgica, Luxemburgo y Canadá. ¿Hacia dónde va la humanidad?

Antes de la creación de esta máquina, ya estaba en uso la píldora Drion, también conocida como D-66, para ayudar a suicidase o el uso de barbitúricos, que se toman con la orientación de grupos dedicados a esta actividad (Fuente: Más de 1000 suicidios asistidos por año en Suiza [SWI swissinfo.ch]).

Si esto no lo asombra, entonces se escandalizara de saber, que también ya existe la propuesta de la “montaña rusa de la muerte ” para morir con “elegancia y euphoria” (https://www.youtube.com/watch?v=HakqAK-ZVUI).

Si pensamos que esto es relativamente nuevo, entre las décadas de los 80 y 90, se hizo famoso en Estados Unidos el Doctor Jack Kevorkian (apodado el “doctor muerte”) que “ayudó” a mucha gente a suicidarse o creando dispositivos para que las personas se quitaran la vida por sí mismas, ¡vaya historia!

Los datos indican que es muy probable que esta nueva forma de “negocio” ira en aumento cada día más, pero lo realmente alarmante son los motivos de las personas, pues pensaríamos que solo gente muy enferma buscaría esta opción (sin justificar la eutanasia activa), pero las estadísticas muestran que jóvenes y gente sana, también están recurriendo a este acto con más frecuencia cada año ¿acaso las nuevas generaciones están desfalleciendo por dentro? ¿hay hambre en el alma que no se sacia con lo que el mundo ofrece? Sin duda, hay hambre en la tierra, en todos los aspectos.

Con todo lo anterior, pareciera que se está cumpliendo “una predicción”, mencionada en una película de 1973 llamada “CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE” (SOYLENT GREEN), que ya anunciaba lo que estamos viendo, en donde se supone es una sociedad futurista ubicada en año 2022 (o sea este año), cuando la humanidad acabo con todos sus recursos naturales, y solo los muy ricos comen carne y verduras. El resto solo come “unas galletas” de algas y agua (por cierto, dichas galletas no eran de eso). Pero si la gente estaba cansada de esa vida, podía optar por suicidarse tranquilamente, en un lugar conocido como “casa del sol”, para morir sin sufrimiento (J’aimerai mourir comme çà ! – YouTube), bueno, parece que “el destino, ya nos alcanzó”.

El Diálogo de hoy: – en lo alto de un edificio –

Suicida.– No me detengan, ya estoy decidido, ¡saltaré! Mi corazón dejara de latir pronto.

Bombero.– ¡Espera! ¿Te has preguntado por qué tu corazón sigue latiendo?

Suicida.– Porque aún estoy vivo, pero eso acabara pronto.

Bombero.– ¿Y qué lo hace latir?

Suicida.– No lo sé, y nunca me lo he preguntado.

Bombero.– Porque Dios te da la vida… y si late fuerte ahorita, es porque te está diciendo que te detengas, aún le importas.

Suicida.– No sabía eso (llorando), entonces, ¿hay esperanza?

Bombero.– Mientras hay vida, ¡hay esperanza!

Cesar Rios Hernández

Cesar Ríos

Ingeniero Industrial, egresado del instituto tecnológico de Ciudad Juárez, Chihuahua, norteño de sangre sureña. Miembro de la ASQ Asociación Americana de Calidad. Labora en la Industria Maquiladora...