El jefe roba ideas: empleados “abducidos”

Una de las necesidades básicas del ser humano, es la de Reconocimiento, que implica recibir un estímulo de confianza, estima, reputación o metas financieras. Se supone, que la mayoría de las personas que tienen gente a su cargo en alguna organización (privada o de gobierno), entienden esta necesidad, ¡aparte de tomar mucho café por supuesto!

Pero la realidad contrasta muchísimo con la teoría, pues el “estilo” de liderazgo que se aplica en muchas empresas, esta más enfocado en presionar y amenazar a los subordinados, antes que fomentar algún tipo de reconocimiento. Claro, aún permanecen algunos estímulos “de cajón”, como los reconocimientos por buena asistencia y por antigüedad. Pero para las personas que laboran en una empresa, estos estímulos son los básicos (si es que la empresa los tiene, pues no es obligatorio otorgarlos), si usted es dueño de una empresa o un alto directivo… y se entera de que sus empleados exigen algo más que esto, puede tacharlos de ingratos y caprichosos. ¡Suficiente motivación es que tengan trabajo! diría un capataz del siglo XIX.

Si los altos directivos pusieran un poco más de atención en los detalles, se darían cuenta de que, muchas de las pérdidas de eficacia y eficiencia en la empresa, radican en la motivación de su personal, y se escandalizarían de saber, cuánta gente ya no aporta ideas o solo da el esfuerzo mínimo, debido a que sus jefes inmediatos solo se enfocan en “robar” sus propuestas y atribuírselas como si fueran de ellos mismos, y claro, sin ningún tipo de reconocimiento (ni siquiera un “gracias”), aunado a esto, este tipo de jefes padecen el mal del “yo-yo” (seguramente existe un término más correcto, pero para fines de una explicación organizacional irónica, lo dejamos así) : YO lo hice, YO lo planee, YO lo ejecute, YO lo resolví, solo YO puedo hacerlo, y casi nos dicen “sin mí, esta empresa estaría en ruinas”, así de “humilde” es la actitud de varios hombres y mujeres que trabajan con personal a su cargo, el equivalente a decir: el empleado ha sido “abducido” en reconocimiento.

En la industria de la manufactura (de cualquier sector industrial), existe una metodología para resolver problemas de procesos, llamada las “Ocho (8) Disciplinas”, en donde precisamente la última disciplina es la de El Reconocimiento, pero en la mayoría de los casos, esa “disciplina” no es importante, se resolvió el problema y eso es lo único que cuenta; cualquier parecido con su trabajo, tal vez no sea una coincidencia.

En varias ocasiones, la “sed” de este tipo de jefes, por llevarse el aplauso, la felicitación, el diploma, el bono, la promoción, la “palmadita”, etc. ha sido tan excesiva, que se convierte en obsesión, de tal forma que nos le importa perder a un buen colaborador, con tal de mantener la aprobación de los altos directivos. Cuando se trabaja en este tipo de ambiente de trabajo, la política o eslogan de “trabajo en equipo”, se convierte en un verdadero adorno organizacional. Bajo esta condición, no solo baja la eficiencia y productividad de la empresa, sino también la moral del personal, poniendo el riesgo la función principal de la organización. Por eso, no es de extrañar, que mucha gente empieza a fantasear, de lo maravilloso que sería trabajar en otra empresa, ya no sienten estrés y se han vuelto cínicos. ¿Quiere usted “señor patrón” que su personal este así?

El mal del jefe “yo-yo”, no es exclusivo del sector privado, esto también se da en las dependencias del gobierno (en todos los niveles), nunca falta el funcionario de gobierno, el alcalde, senador o gobernador que se atribuye todo el éxito de algún proyecto, aunque habría que clarificarle a la clase política, que cumplir cabalmente con su responsabilidad, no es ningún logro.  Se convierte en algo especial, cuando alguno ellos junto con el personal a su cargo, hayan excedido sus funciones o terminen una obra en tiempo récord y dentro del presupuesto. Un político no debería “lucirse”, al aseverar que pavimento una calle o arreglo un problema de drenaje, como dijo un analista hace varios meses, “es como agradecer al cajero automático por haber entregado el dinero que se le pidió”.

El Diálogo de hoy:   – en la empresa –

Gerente– es necesario que implementemos un programa de reconocimiento a los empleados

Jefa de RH – ya contamos con el de antigüedad y asistencia perfecta… pero, podemos agregar unos bonos.

Gerente – ¿bonos dice usted? ¿espero no este hablando de mucho dinero?

Jefa de RH – hasta ahora otorgamos algún tipo de diploma en algunos proyectos, pero eso no es suficiente

Gerente – tal vez sea cierto, necesitamos demostrar “compromiso”, lo de usar dinero será mas adelante. Empecemos con darles un “día libre” con goce de sueldo. Pero, solo a los mejores… y no exceder de 2 empleados, cada mes, como máximo.

Jefa de RH – está bien señor, crearemos las reglas y lo publicaremos en la empresa como “nueva prestación”

Gerente – hoy me he sentido “generoso y magnánimo”, se que lo empleados se sorprenderán mucho.

Jefa de RH – no lo dudo, su “gesto” jamás será olvidado.

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Cesar Rios Hernández

Cesar Ríos

Ingeniero Industrial, egresado del instituto tecnológico de Ciudad Juárez, Chihuahua, norteño de sangre sureña. Miembro de la ASQ Asociación Americana de Calidad. Labora en la Industria Maquiladora...