Política
Biestro incumplió: hoy se vence el plazo que él mismo dio para aprobar la Ley Agnes, que seguirá en la congeladora
La primera iniciativa fue presentada por organizaciones civiles en 2013. En 2016, la exdiputada Socorro Quezada la presentó formalmente, mientras que en 2018 José Juan Espinosa hizo lo propio. En 2020, la morenista Estefanía Rodríguez presentó su versión.
El líder del Congreso del Estado, Gabriel Biestro Medinilla incumplió su palabra para aprobar este lunes 15 de febrero la Ley Agnes, a pesar de que él mismo fijó la fecha para que, después de 8 años de que se presentará la primera iniciativa, se reconozcan los derechos y la identidad de las personas transexuales en Puebla.
La Ley Agnes pasó a formar parte de la larga lista de promesas a olvidar por parte del coordinador de los diputados morenistas en el Poder Legislativo poblano. El incumplimiento de esta ley trae la desilusión de un partido —Morena— que se decía progresista y a favor de los derechos humanos.
La aprobación de la Ley Agnes es una de las principales luchas de la comunidad Lgbttti+ en Puebla, ya que la iniciativa busca el reconocimiento de su nueva identidad de género en documentos oficiales como el acta de nacimiento y credenciales.
Pero, además, es el reconocimiento al trabajo de la activista Agnes Torres quien era, precisamente, la que inició con este trabajo al ser una persona transgénero. Ella fue asesinada en el 2012 y nunca pudo ver materializada su investigación, estudio y análisis para el reconocimiento de las personas trans.
Desde el 2013, las organizaciones no gubernamentales presentaron por primera vez ante el Congreso del Estado dicha iniciativa de ley, pero no fue posible su aprobación al haber mayoría panista en el Congreso. No obstante, con la marea de Morena, que amenazaba con arrebatarles el poder, la esperanza de que fuera materializada una vez más se hizo vigente.
Pese a que en 2020 la iniciativa fue presentada por tercera vez por la diputada morenista Estefanía Rodríguez Sandoval, el propio partido, encabezado en el Congreso por Gabriel Biestro Medinilla, se ha negado a su votación, pues la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo) puso como candado que fuera turnada a cinco comisiones y se hiciera un Parlamento Abierto.
Con la negativa de Morena, suman casi ocho años de lucha para la aprobación de esta ley: una batalla que se ha visto reflejada en las dos tomas del Congreso local que han ocurrido en los últimos tres meses.
VER: Colectivos feministas y trans levantan plantón frente al Congreso de Puebla
Agnes Torres y organizaciones trabajaron la ley en 2013
Desde 2013, la Ley Agnes es una de las iniciativas de mayor arraigo en la congeladora del Congreso local. En marzo de dicho año, diversas organizaciones civiles presentaron la primera propuesta de identidad sexo genérica, poco después conocida como Ley Agnes, en homenaje a la activista Agnes Torres Hernández, víctima de transfeminicidio en 2012.
El nombre no fue por su identidad sexual, sino porque la propia Agnes comenzó la iniciativa, tomando como modelo el Código Civil del entonces Distrito Federal —hoy Ciudad de México— que permite la modificación del nombre y la identidad de género en documentos oficiales como en la acta de nacimiento.
VER: Identidad, derecho y un mejor mañana: la esperanza de la Ley Agnes en Puebla
En cuatro años, la iniciativa fue propuesta por dos diputados
En marzo del 2016 fue presentada de nueva cuenta por la diputada Socorro Quezada Tiempo, entonces militante del Partido de la Revolución Demócrata (PRD) y ahora precandidata de Morena a la presidencia municipal de Puebla.
De igual forma, fue enviada a la congeladora y en 2019 fue presentada de nueva cuenta por el diputado de la actual Legislatura, José Espinosa Torres, cuando era integrante del Partido del Trabajo (PT).
Sin embargo, el argumento para no discutirla sigue siendo el mismo: los diputados consideran que hay “temas más urgentes” por tratar.
Presentan tercera iniciativa, pero Biestro se niega a cumplir
Fue hasta junio del 2020 cuando la diputada Estefanía Rodríguez Sandoval, de Morena, presentó ante el Congreso su versión de la Ley para modificar el Código Civil. Entre la comunidad Lgbtttiq+ existía la esperanza de que por fin fuera aprobada por un partido “progresista”, como se definió Morena.
No obstante, la desilusión volvió cuando la propuesta nuevamente fue aplazada, ahora en voz del presidente del Congreso, Gabriel Biestro Medinilla. El cansancio de los colectivos obligó a tomar la sede del Legislativo en noviembre, para exigir, también, la despenalización del embarazo interrumpido.
Para levantar la toma, la Jugocopo, encabezada por Biestro, firmó en diciembre diversos acuerdos, entre los que destacó votar la Ley Agnes antes del 15 de febrero del presente año.
Sin embargo, para el día 12, el aspirante a la alcaldía de Puebla aplazó la votación argumentando que primero harían un Parlamento Abierto. La sentencia fue clara: “no nos dejaremos presionar por ningún grupo”.
Por tal motivo, el pasado viernes, los colectivos se manifestaron en el Zócalo de Puebla y frente al Congreso local. Ningún funcionario salió a recibir el oficio, por lo que decidieron iniciar un plantón para exigir el cumplimiento de lo firmado.
Pero este domingo, las organizaciones levantaron el bloqueo, aunque previamente dijeron que analizarían otros medios de protesta para obligar a la Jugocopo a cumplir con su deuda.