A pesar de que Eduardo Rivera Pérez es el mejor posicionado del Partido Acción Nacional (PAN) para contender por la alcaldía de Puebla, su peregrinar por conseguir la postulación ha sido largo, y lo ha llevado a buscar apoyos tanto internos como externos para lograr la candidatura.
A unos días de que el PAN defina a su candidato, la alianza prevista con el PRI y el PRD se ha roto, lo que ha dificultado los procesos internos en los partidos para la elección del candidato más importante del proceso electoral del 6 de junio, el que contendrá por el Ayuntamiento de la capital.
El 22 de enero, algunos medios de comunicación publicaron que era Lalo Rivera el candidato de la alianza “Va por México” a la alcaldía de la capital. Sin embargo, dos días después la dirigente del partido en Puebla, Genoveva Huerta desmintió la supuesta unción.
Unos días después, el 31 de enero, los partidos Compromiso por Puebla, el PSI y la perredista, Roxana Luna hicieron público su apoyo para que Rivera se convirtiera en candidato.
La presión no sirvió de nada, pues, el primero de febrero, la Comisión Permanente votó por eliminar la alianza electoral con el PRI y el PRD en la capital, solo con la opción de candidaturas comunes.
Los riveristas confiaban en que el acuerdo fuera vetado por la dirigencia nacional del partido, y en ese inter, Rivera publicó dos reuniones que había tenido con los líderes del PRD, como un coqueteo con el Sol Azteca y una amenaza de abandono al blanquiazul.
El 2 de febrero tuvo una reunión por Zoom con el líder nacional, Jesús Zambrano, quien le dio su respaldo en la contienda. Roxana Luna dijo que “las puertas del PRD estaban abiertas” para que los representara Rivera en una coalición en la capital.
Esto tampoco tuvo efecto en que el PAN materializara su postulación, por el contrario, a nivel nacional avalaron el acuerdo de la Comisión Permanente, y el sábado 6 de febrero se registraron las candidaturas comunes en 60 municipios. Puebla quedó fuera de la lista.
Al no lograr un acuerdo definitivo, Lalo Rivera tuvo que recurrir a recabar firmas de la militancia y en un documento que signaron una veintena de ex gobernadores y líderes de la militancia panista de toda la república. En la misiva urgen al dirigente Nacional, Marko Cortés, a designarlo como candidato para pelear la presidencia municipal de la capital poblana. Hasta ahora no hay respuesta oficial del partido.
Según la convocatoria, los aspirantes tienen hasta el 16 de febrero para registrarse a la contienda por la alcaldía de Puebla en el PAN. El PAN designará al candidato a través de la Comisión Permanente, que tiene 30 integrantes, en su mayoría afines a la líder estatal, Genoveva Huerta.