Al reaccionar, Gabriel Tejocote estaba boca arriba, tenía varios cuerpos encima y la sangre de los heridos mojaba su ropa. Antes de sentir un golpe seco, que nubló su mirada y lo hizo dar varias maromas dentro del camión, escuchó los gritos de los pasajeros que le pedían al conductor del autobús que se detuviera.
La tarde del 21 de febrero de 1971, 14 personas murieron y 57 resultaron con lesiones por el accidente vial que ocasionó Antonio Mora, conductor de la línea Flecha Verde, cuando intentó ganarle el paso a un tren en el municipio de San Felipe Hueyotlipan.
El ferrocarril se impactó en el costado derecho del autobús y lo lanzó a una distancia de 70 metros de las vías ferroviarias.
Junto con sus compañeros de trabajo, el maquinista, Enrique Aguirre solicitó ayuda para auxiliar a los pasajeros del autobús.
Los gritos de desesperación de los viajeros y los golpes que daban en las ventanas para salir del camión, atrajeron la atención de los pobladores.
Mientras los paramédicos de la Cruz Roja se encargaban del rescate de los heridos y de los cadáveres, un grupo de soldados, que escoltaba el tren, resguardó la zona para evitar actos de rapiña y aseguraron al chofer del autobús en un vehículo porque un grupo de personas, con armas de fuego, intentó agredirlo.
Algunos de los usuarios declararon que, al abordar el camión, el conductor no les dio un boleto y la línea tampoco les ofrecía un seguro de pasajeros; además, demandaron a las autoridades medidas de seguridad en el crucero.
Pasajeros
Margarita Gómez mientras le gritaba al chofer que parará, abrazó a sus hijos y no los soltó hasta que los paramédicos la rescataron. Por el accidente, uno de sus brazos se fracturó.
Felipe Pérez, junto con su esposa, Matilde Gómez, viajaba atrás del conductor, dormitaba cuando escuchó unos gritos y sintió un golpe que lo hizo perder la noción del tiempo.
Al despertar, su esposa se encontraba entre un montón de gente, la jaló y salieron por el parabrisas que se encontraba roto.

Los frenos fallaron
Antonio Mora se declaró inocente porque viajaba a una velocidad de 50 kilómetros por hora cuando los frenos le fallaron. Además, por el ruido de los pasajeros, explicó que no escuchó los silbidos del tren.
El camión tenía una capacidad para 45 personas, salió de la central que se ubicaba en la calle 5 Norte y 24 Poniente de la ciudad de Puebla, su destino era el municipio de San Pablo del Monte, Tlaxcala.
En el momento del percance, se calculó que viajaban 75 pasajeros, la mayoría de los usuarios acusó al chofer por conducir a exceso de velocidad.

Con información del periódico El Sol de Puebla.
