Tragedias

Agente ministerial abatido en operativo en Caleras festejó horas antes el cumpleaños de su hija

- Foto: Especial

La Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda y el Consejo Coordinador Empresarial entregaron una vivienda ubicada en Los Agaves a Verónica Guillén, la esposa de Cecilio Ubaldo y madre de su hija de dos años

Por Magarely Hernández / @magarelyhl

/ Puebla, Puebla

El pasado domingo 11 de julio Cecilio Ubaldo Flores Castañeda festejaba junto a su familia en Apizaco, Tlaxcala, el cumpleaños número dos de su única hija. En ese momento, sus superiores le pidieron presentarse a la Fiscalía de Puebla porque atenderían un secuestro en Loma Bonita Caleras. El agente de 29 años le dijo a su esposa que le llamaría cuando terminara; sin embargo, esa llamada nunca llegó porque Ubaldo falleció durante el operativo.

VER: En fallido operativo de Fiscalía, otro ministerial es asesinado en Puebla

Este día el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Puebla realizó la octava edición del evento Puebla Agradece y junto a la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda entregaron una casa a Verónica Guillén, la esposa de Ubaldo.

Previo al evento, Verónica contó a medios de comunicación que conoció a Ubaldo desde hace 7 años y llevaban 4 años juntos. Describió a su esposo como una persona muy responsable, puntual y apasionado a su trabajo.

1 esposa de ubaldo cecilio agente fiscal a 041121 720

Siempre fue muy aplicado. En la escuela siempre sacaba nueve o diez, nunca bajó de esa calificación. Era muy puntual, siempre estaba al 100 por ciento en el trabajo y su escuela.

Verónica es originara de Tlaxcala y Ubaldo de un municipio ubicado al interior del estado. Fue en el 2019 cuando ambos llegaron a la capital poblana y él ingresó a la Fiscalía Especializada en Investigación de Secuestro y Extorsión de Puebla.

Un día antes le hicimos un pastel a mi hija, acababa de cumplir dos años. Fue un domingo cuando estábamos en la casa de sus papás y ahí le marcaron, que tenía que estar en Fiscalía. Él se viene y me marca para decirme que ya estaba ahí. Luego más tarde me volvió a marcar y me dijo que me avisaría cuando ya estuviera en la casa, pero ya nunca me marcó.

Verónica dijo que sabía que el trabajo de su esposo implicaba mucho riesgo, pero nunca platicaron a fondo sobre qué pasaría si él algún día llegaba a perder la vida, como ocurrió la madrugada de ese 12 de julio porque para ellos era un tema muy delicado.

COMENTARIOS