Los alcaldes de Puebla han aspirado por dejar su huella en la obra pública, intentando hacer un símil a los proyectos gubernamentales. Macroproyectos que trascendieran su administración, y por los cuales fueran recordados, comenzaron a construirse desde que Mario Marín Torres fue alcalde, en 1999.
Con el paso de los años ¿los proyectos resultaron funcionales o solo fueron obras de relumbrón? CENTRAL decidió hacer una revisión de los macroproyectos de las administraciones municipales desde Mario Marín, Luis Paredes, Enrique Doger, Blanca Alcalá, Eduardo Rivera, Tony Gali y Luis Banck, con el objetivo de conocer su estado actual.
En esta segunda entrega recordaremos el trienio del alcalde Luis Paredes Moctezuma, oriundo de Tehuacán, tiene un título como arquitecto, urbanista y es militante del Partido Acción Nacional (PAN) allegado a las ideologías del Yunque.
Luis Paredes ganó la presidencia municipal de Puebla para el periodo de 2002-2005, la obra con la que buscó dejar plasmada su administración fue la construcción del distribuidor Juárez-Serdán con una inversión total de 700 millones de pesos.

Una gran obra con sobre costo, el distribuidor Juárez-Serdán
El distribuidor Juárez Serdán fue el macroproyecto con el que Luis Paredes Moctezuma buscó tener una insignia en la historia del municipio de Puebla, este paso a desnivel prometía costar sólo 175 millones de pesos.
El proyecto consistía en un cajón subterráneo para el tránsito de un tren ligero y vehículos automotores; este dividió el tráfico en dos plantas para agilizar la circulación en la colonia La Paz y los vehículos que se dirigían al Boulevard Atlixco
La obra prometía reducir el tiempo de traslado y el congestionamiento de los conductores al rodear la Fuente de los Frailes en dirección al boulevard Atlixco, ahora podrían hacerlo sin esperar los semáforos desde la 10 poniente hasta la Av. Juárez y desembocar en la 31 poniente.
Pero, además, Paredes presumió que su administración iba a colocar a Puebla en la vanguardia. Su obra fue incluso criticada porque se aseguró que los ángeles que colocaron en el Distribuidor tenían su cara.
Paredes Moctezuma, aseguró que con la inversión de 175 millones, este paso a desnivel sería de concreto asfaltico, tendría murales de talavera, sería decorado también con esculturas de Carmen Parra y muros llorones.
El resultado fue todo lo contrario, para todo el distribuidor se colocó asfalto, los muros llorones se sustituyeron con fuentes de piso, los Arcángeles que coronan las columnas al intermedio de este distribuidor no fueron realizados por Carmen Parra, sino por un artista anónimo.
Además, la obra tuvo un sobrecosto cuatro veces mayor a la inversión inicial y la capital poblana pagó 700 millones, para solventar el aumento desmedido de este proyecto se solicitaron dos préstamos uno con Banobras y el segundo con Banamex.
Pero la deuda no se terminó de pagar en ese entonces. Después de 15 años, el Ayuntamiento de Puebla, actualmente presidido por la morenista Claudia Rivera Vivanco, anunció que el municipio tuvo que saldar una cuenta de 26 millones 629 mil pesos a la empresa Desarrollo Iberoamericano SA de CV DISA, por las obras de este distribuidor vial.
Y es que la empresa Desarrollo Iberoamericano SA de CV DISA demandó al gobierno municipal, pues nunca recibieron el pago por los trabajos realizados para el distribuidor Juárez-Serdán, gestionados por el ex alcalde Luis Paredes Moctezuma.
VER: Ayuntamiento de Puebla pagará 26 mdp por deuda de hace 15 años

La ubicación de este distribuidor es una arteria principal de la ciudad, fue una obra que el ex gobernador Rafael Moreno Valle rescató en 2015. Con una inversión de 394 millones de pesos, amplió el final del distribuidor de Luis Paredes, que antes desembocaba en la 6 poniente, ahora termina hasta la 10 poniente con conexión al Boulevard Norte, además se diseñó una rotonda que conecta a la Red de Transporte Urbano Articulado (RUTA) con la misma ruta del distribuidor Juárez Serdán.
Se ha convertido en una vía de acceso que conecta al centro de Puebla con boulevard Atlixco y por el otro extremo con una entrada directa en ambos sentidos con el boulevard Hermanos Serdán, y también con la carretera federal México Puebla.
En un recorrido realizado por CENTRAL se observó que, a seis años de su última intervención, es un proyecto medianamente funcional, por momentos el tráfico es fluido, pero llega un punto en el que la entrada y la salida de este paso a desnivel, rumbo al boulevard Atlixco, se atrofia en ambos sentidos y el gran número de automóviles rebasa su capacidad.
Desde hace tiempo, este nodo vial ha presentado un deterioro paulatino, hasta la fecha no es del todo suficiente para la cantidad de usuarios que necesitan utilizar esta ruta.
El único transporte que fluye con rapidez es el carril de RUTA, sin embargo, tanto el concreto de este carril exclusivo como la carpeta asfáltica de original del distribuidor, padecen afectaciones como baches y el túnel carece de un buen sistema de iluminación durante las noches.
