Puebla, 27 de septiembre del 2022

Deportes

Puebla y su cábala del número 3 en las fases finales del futbol mexicano

La afición vibró con el único tanto de la tarde-noche entre Puebla y Atlas.
La afición vibró con el único tanto de la tarde-noche entre Puebla y Atlas. - Fotos: Club Puebla / Diseño: Sam Navarrete

Anoche, los camoteros se convirtieron en los primeros semifinalistas del torneo Guard1anes 2021, tras vencer con un autogol de Anderson Santamaría a los rojinegros del Atlas.

Por Humberto Pérez Rodríguez / @hperezrodriguez /

El número 3 persigue al Puebla. En las temporadas 1982-83 y 89-90 –tal como en este Guard1anes 2021–, terminó la fase regular en el tercer sitio de la clasificación general; aquellos años, La Franja levantó los dos campeonatos de liga en toda su historia.

Y como sucedió ante Atlas anoche, el conjunto poblano encaró la vuelta de los cuartos de final, tanto en la 82-83 como 89-90, con una desventaja. Primero cayó ante Tecos UAG 2-1, aunque después los eliminó con un global de 4-2; siete años más tarde, Correcaminos le propinó en el primer duelo de la serie un 3-1, pero luego los camoteros empataron 4-4 global y por su mejor posición en la tabla avanzaron a las semifinales.

Ayer por la tarde-noche en el estadio Cuauhtémoc, Puebla debía, por lo menos, anotar uno y que el equipo rojinegro no marcara para empatar y así convertirse en semifinalista. Ese panorama fue el que se presentó.

“Karma” decían algunos aficionados en la platea poniente del inmueble dos veces mundialista. “Es que el gol de Atlas –en el juego de ida del estadio Jalisco– no debió ser. El pinch… árbitro (Luis Enrique Santander) no marcó el fuera de lugar clarísimo en el gol de (Jairo) Torres. Por eso, qué bueno que fue autogol de Atlas; nomás hay que esperar que no nos empaten, porque si no, ya nos chingamos”, decía un aficionado.

El primer tiempo

El equipo rojinegro llegó al Cuauhtémoc con una mínima ventaja tras el 1-0 obtenido en su casa. Parecía que la estrategia de su técnico Diego Cocca era volcarse al frente y concretar el gol de visitante, ello obligaría al conjunto de Nicolás Larcamón anotar en dos ocasiones; no fue así.

Atlas se replegó desde el comienzo del encuentro y con una férrea marca ante las aproximaciones de Puebla, intentó mantener en ceros la portería de Camilo Vargas, quien aprovechó cualquier momento con el esférico en sus manos para perder tiempo.

Sus compañeros, Ían Torres y Víctor Malcorra exageraron cada vez que alguien les cometía falta. Ni el mismísimo teatro Insurgentes había visto tanto drama como en ambos jugadores.

Pasaron 24 minutos para que los locales tocaran la puerta de la visita. Amaury Escoto sacó potente riflazo con la izquierda que cimbró el travesaño; el grito de “gol” se ahogó en la fanaticada.

Dos minutos después, Daniel Aguilar le pegó con la derecha al balón que se fue a un lado del arco.

En el ocaso de los primeros 45, Antony Silva tapó con la mano un toque de Diego Barbosa, asistido por Milton Caraglio, quien ingresó por la banda izquierda.

La parte complementaria

Para el segundo tiempo, Larcamón hizo ajustes en su esquema; su equipo buscó el ansiado gol.

Al minuto 64, el argentino hizo dos cambios, una de ellos fue el ingreso de Gustavo Ferrareis.

El brasileño fue uno de los revulsivos que los de la Angelópolis necesitaban. Tan es así, que a los cinco minutos de haber entrado a la cancha, le ganó la marca a Malcorra y centró para Santiago Ormeño, quien llegaba junto a Anderson Santamaría al área chica… ¡Gooool de Puebla!

No, no fue Ormeño –quien la próxima campaña jugará para León–. Santamaría, excamotero, la mandó al fondo de las redes en su propio arco, lejos, lejos del alcance de Vargas.

Entonces el Cuauhtémoc estalló en júbilo. Juegos pirotécnicos iluminaron la cancha y gradas del estadio; la afición vuelta loca coreó a todo pulmón “Puebla, Puebla, Puebla”.

Ahora Atlas se fue al frente, intentó con desesperación anotar el gol que los regresara al juego.

Pero su agonía se tornó lenta, tan lentos como los seis minutos que el silbante Diego Montaño decidió agregar después de cumplidos los 90 reglamentarios.

Hijos de su enfranjadísima”, diría el sonido local, el Puebla se convirtió en el primer semifinalista del torneo Guard1anes 2021 de la Liga MX del balompié nacional.

La cábala del número 3

La Franja rompió una racha de tres rondas de cuartos de final consecutivas en las cuales había quedado fuera. La más reciente fue en el torneo Guard1anes 2020, cuando cayó frente a León.

Antes había sido eliminado por Toluca y Cruz Azul, en el Apertura 2015 y 2009, respectivamente.

Aunque de las ocho fases finales que ha disputado Puebla desde 1996, en tres veces han avanzado a las semifinales: Invierno 1996, Verano 2001 y Clausura 2009. En aquellas ocasiones, cayeron ante Necaxa, Santos Laguna y Pumas UNAM.

La plantilla franjiazul esperará el resultado de las dos llaves restantes de los cuartos de final de la Liga MX: América-Pachuca y Monterrey-Santos, para así conocer a su próximo rival esta semana.

¿Será que, como en las campañas 1982-83 y 1989-90, Puebla levante una vez más un trofeo tras culminar tercero de la clasificación general? Sería el tercero en su historia dentro del máximo circuito del futbol mexicano.

Por cierto, cuando La Franja conquistó su primer título, derrotó a tres equipos tapatíos: Tecos, Leones Negros y Guadalajara, con marcadores de 4-2, 4-3 y 7-6 (penales), tras un empate 2-2.